{"id":5924,"date":"2018-02-08T23:25:43","date_gmt":"2018-02-08T22:25:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=5924"},"modified":"2018-02-13T21:28:26","modified_gmt":"2018-02-13T20:28:26","slug":"mensaje-del-papa-francisco-para-la-cuaresma-2-018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5924","title":{"rendered":"MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA LA CUARESMA 2018"},"content":{"rendered":"<p><strong>MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA LA CUARESMA 2018<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas:\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/encrypted-tbn0.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcS9gVDXuxRzUtmiLmjqmM58FU7zo7ii3UMsXQkuF6NjRBjVl7j8\" alt=\"Resultado de imagen de Fotos del Papa Francisco\" width=\"279\" height=\"209\" \/><\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s nos sale al encuentro la Pascua\u00a0 \u00a0 del Se\u00f1or. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada a\u00f1o la Cuaresma, \u00absigno sacramental de nuestra conversi\u00f3n\u00bb,[1] que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Se\u00f1or con todo el coraz\u00f3n y con toda la vida.<\/p>\n<p>Como todos los a\u00f1os, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspir\u00e1ndome en una expresi\u00f3n de Jes\u00fas en el Evangelio de Mateo: \u00abAl crecer la maldad, se enfriar\u00e1 el amor en la mayor\u00eda\u00bb (24,12).<\/p>\n<p>Esta frase se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que est\u00e1 ambientado en Jerusal\u00e9n, en el Monte de los Olivos, precisamente all\u00ed donde tendr\u00e1 comienzo la pasi\u00f3n del Se\u00f1or. Jes\u00fas, respondiendo a una pregunta de sus disc\u00edpulos, anuncia una gran tribulaci\u00f3n y describe la situaci\u00f3n en la que podr\u00eda encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas enga\u00f1ar\u00e1n a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio.<\/p>\n<p><strong>Los falsos profetas<\/strong><\/p>\n<p>Escuchemos este pasaje y pregunt\u00e9monos: \u00bfqu\u00e9 formas asumen los falsos profetas?<\/p>\n<p>Son como \u00abencantadores de serpientes\u00bb, o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren. Cu\u00e1ntos hijos de Dios se dejan fascinar por las lisonjas de un placer moment\u00e1neo, al que se le confunde con la felicidad. Cu\u00e1ntos hombres y mujeres viven como encantados por la ilusi\u00f3n del dinero, que los hace en realidad esclavos del lucro o de intereses mezquinos. Cu\u00e1ntos viven pensando que se bastan a s\u00ed mismos y caen presa de la soledad.<\/p>\n<p>Otros falsos profetas son esos \u00abcharlatanes\u00bb que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para los sufrimientos, remedios que sin embargo resultan ser completamente in\u00fatiles: cu\u00e1ntos son los j\u00f3venes a los que se les ofrece el falso remedio de la droga, de unas relaciones de \u00abusar y tirar\u00bb, de ganancias f\u00e1ciles pero deshonestas. Cu\u00e1ntos se dejan cautivar por una vida completamente virtual, en que las relaciones parecen m\u00e1s sencillas y r\u00e1pidas pero que despu\u00e9s resultan dram\u00e1ticamente sin sentido. Estos estafadores no s\u00f3lo ofrecen cosas sin valor sino que quitan lo m\u00e1s valioso, como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Es el enga\u00f1o de la vanidad, que nos lleva a pavonearnos\u2026 haci\u00e9ndonos caer en el rid\u00edculo; y el rid\u00edculo no tiene vuelta atr\u00e1s. No es una sorpresa: desde siempre el demonio, que es \u00abmentiroso y padre de la mentira\u00bb (Jn 8,44), presenta el mal como bien y lo falso como verdadero, para confundir el coraz\u00f3n del hombre. Cada uno de nosotros, por tanto, est\u00e1 llamado a discernir y a examinar en su coraz\u00f3n si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas. Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qu\u00e9 cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y m\u00e1s duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien.<\/p>\n<p><strong>Un coraz\u00f3n fr\u00edo<\/strong><\/p>\n<p>Dante Alighieri, en su descripci\u00f3n del infierno, se imagina al diablo sentado en un trono de hielo;[2] su morada es el hielo del amor extinguido. Pregunt\u00e9monos entonces: \u00bfc\u00f3mo se enfr\u00eda en nosotros la caridad? \u00bfCu\u00e1les son las se\u00f1ales que nos indican que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros?<\/p>\n<p>Lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, \u00abra\u00edz de todos los males\u00bb (1 Tm 6,10); a esta le sigue el rechazo de Dios y, por tanto, el no querer buscar consuelo en \u00e9l, prefiriendo quedarnos con nuestra desolaci\u00f3n antes que sentirnos confortados por su Palabra y sus Sacramentos.[3] Todo esto se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras \u00abcertezas\u00bb: el ni\u00f1o por nacer, el anciano enfermo, el hu\u00e9sped de paso, el extranjero, as\u00ed como el pr\u00f3jimo que no corresponde a nuestras expectativas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la creaci\u00f3n es un testigo silencioso de este enfriamiento de la caridad: la tierra est\u00e1 envenenada a causa de los desechos arrojados por negligencia e inter\u00e9s; los mares, tambi\u00e9n contaminados, tienen que recubrir por desgracia los restos de tantos n\u00e1ufragos de las migraciones forzadas; los cielos \u2014que en el designio de Dios cantan su gloria\u2014 se ven surcados por m\u00e1quinas que hacen llover instrumentos de muerte.<\/p>\n<p>El amor se enfr\u00eda tambi\u00e9n en nuestras comunidades: en la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica\u00a0<em>Evangelii Gaudium<\/em>\u00a0trat\u00e9 de describir las se\u00f1ales m\u00e1s evidentes de esta falta de amor. Estas son: la acedia ego\u00edsta, el pesimismo est\u00e9ril, la tentaci\u00f3n de aislarse y de entablar continuas guerras fratricidas, la mentalidad mundana que induce a ocuparse s\u00f3lo de lo aparente, disminuyendo de este modo el entusiasmo misionero.[4]<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer?<\/strong><\/p>\n<p>Si vemos dentro de nosotros y a nuestro alrededor los signos que antes he descrito, la Iglesia, nuestra madre y maestra, adem\u00e1s de la medicina a veces amarga de la verdad, nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce remedio de la oraci\u00f3n, la limosna y el ayuno.<\/p>\n<p>El hecho de dedicar m\u00e1s tiempo a la oraci\u00f3n hace que nuestro coraz\u00f3n descubra las mentiras secretas con las cuales nos enga\u00f1amos a nosotros mismos,[5] para buscar finalmente el consuelo en Dios. \u00c9l es nuestro Padre y desea para nosotros la vida.<\/p>\n<p>El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es s\u00f3lo m\u00edo. Cu\u00e1nto desear\u00eda que la limosna se convirtiera para todos en un aut\u00e9ntico estilo de vida. Al igual que, como cristianos, me gustar\u00eda que sigui\u00e9semos el ejemplo de los Ap\u00f3stoles y vi\u00e9semos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los dem\u00e1s un testimonio concreto de la comuni\u00f3n que vivimos en la Iglesia. A este prop\u00f3sito hago m\u00eda la exhortaci\u00f3n de san Pablo, cuando invitaba a los corintios a participar en la colecta para la comunidad de Jerusal\u00e9n: \u00abOs conviene\u00bb (2 Co 8,10). Esto vale especialmente en Cuaresma, un tiempo en el que muchos organismos realizan colectas en favor de iglesias y poblaciones que pasan por dificultades. Y cu\u00e1nto querr\u00eda que tambi\u00e9n en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda, pens\u00e1ramos que se trata de una llamada de la divina Providencia: cada limosna es una ocasi\u00f3n para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos; y si \u00e9l hoy se sirve de m\u00ed para ayudar a un hermano, \u00bfno va a proveer tambi\u00e9n ma\u00f1ana a mis necesidades, \u00e9l, que no se deja ganar por nadie en generosidad?[6]<\/p>\n<p>El ayuno, por \u00faltimo, debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasi\u00f3n para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguij\u00f3n del hambre; por otra, expresa la condici\u00f3n de nuestro esp\u00edritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar m\u00e1s atentos a Dios y al pr\u00f3jimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el \u00fanico que sacia nuestra hambre.<\/p>\n<p>Querr\u00eda que mi voz traspasara las fronteras de la Iglesia Cat\u00f3lica, para que llegara a todos ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad, dispuestos a escuchar a Dios. Si se sienten afligidos como nosotros, porque en el mundo se extiende la iniquidad, si les preocupa la frialdad que paraliza el coraz\u00f3n y las obras, si ven que se debilita el sentido de una misma humanidad, \u00fananse a nosotros para invocar juntos a Dios, para ayunar juntos y entregar juntos lo que podamos como ayuda para nuestros hermanos.<\/p>\n<p><strong>El fuego de la Pascua<\/strong><\/p>\n<p>Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oraci\u00f3n. Si en muchos corazones a veces da la impresi\u00f3n de que la caridad se ha apagado, en el coraz\u00f3n de Dios no se apaga. \u00c9l siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.<\/p>\n<p>Una ocasi\u00f3n propicia ser\u00e1 la iniciativa \u00ab24 horas para el Se\u00f1or\u00bb, que este a\u00f1o nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n en un contexto de adoraci\u00f3n eucar\u00edstica. En el 2018 tendr\u00e1 lugar el viernes 9 y el s\u00e1bado 10 de marzo, inspir\u00e1ndose en las palabras del Salmo 130,4: \u00abDe ti procede el perd\u00f3n\u00bb. En cada di\u00f3cesis, al menos una iglesia permanecer\u00e1 abierta durante 24 horas seguidas, para permitir la oraci\u00f3n de adoraci\u00f3n y la confesi\u00f3n sacramental.<\/p>\n<p>En la noche de Pascua reviviremos el sugestivo rito de encender el cirio pascual: la luz que proviene del \u00abfuego nuevo\u00bb poco a poco disipar\u00e1 la oscuridad e iluminar\u00e1 la asamblea lit\u00fargica. \u00abQue la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro coraz\u00f3n y de nuestro esp\u00edritu\u00bb,[7] para que todos podamos vivir la misma experiencia de los disc\u00edpulos de Ema\u00fas: despu\u00e9s de escuchar la Palabra del Se\u00f1or y de alimentarnos con el Pan eucar\u00edstico nuestro coraz\u00f3n volver\u00e1 a arder de fe, esperanza y caridad.<\/p>\n<p>Los bendigo de todo coraz\u00f3n y rezo por ustedes. No se olviden de rezar por m\u00ed.<\/p>\n<p>Vaticano, 1 de noviembre de 2017<br \/>\nSolemnidad de Todos los Santos<\/p>\n<p>FRANCISCO<\/p>\n<p>_________________________<\/p>\n<p>[1] Misal Romano, I Dom. de Cuaresma, Oraci\u00f3n Colecta.<\/p>\n<p>[2] \u00abSal\u00eda el soberano del reino del dolor fuera de la helada superficie, desde la mitad del pecho\u00bb (Infierno XXXIV, 28-29).<\/p>\n<p>[3] \u00abEs curioso, pero muchas veces tenemos miedo a la consolaci\u00f3n, de ser consolados. Es m\u00e1s, nos sentimos m\u00e1s seguros en la tristeza y en la desolaci\u00f3n. \u00bfSab\u00e9is por qu\u00e9? Porque en la tristeza nos sentimos casi protagonistas. En cambio en la consolaci\u00f3n es el Esp\u00edritu Santo el protagonista\u00bb (\u00c1ngelus, 7 diciembre 2014).<\/p>\n<p>[4] N\u00fams. 76-109.<\/p>\n<p>[5] Cf. Benedicto XVI, Enc. Spe salvi, 33.<\/p>\n<p>[6] Cf. P\u00edo XII, Enc. Fidei donum, III.<\/p>\n<p>[7] Misal Romano, Vigilia Pascual, Lucernario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA LA CUARESMA 2018 Queridos hermanos y hermanas:\u00a0 Una vez m\u00e1s nos sale al encuentro la Pascua\u00a0 \u00a0 del Se\u00f1or. 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