{"id":5894,"date":"2018-01-18T01:46:04","date_gmt":"2018-01-18T00:46:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=5894"},"modified":"2018-01-18T01:51:46","modified_gmt":"2018-01-18T00:51:46","slug":"san-antonio-abad-o-san-anton-17-de-enero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5894","title":{"rendered":"SAN ANTONIO ABAD o SAN ANT\u00d3N -17 de Enero"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/6\/68\/San_Antonio_Abad_%28Zurbar%C3%A1n%29.jpg\/200px-San_Antonio_Abad_%28Zurbar%C3%A1n%29.jpg\" alt=\"San Antonio Abad (Zurbar\u00e1n).jpg\" \/><\/p>\n<p><strong>Es uno de los padres del desierto, un gran asceta que fue tentado por el maligno de muy diversas formas. Es tambi\u00e9n uno de los santos que suscita gran devoci\u00f3n popular al ser considerado protector de los animales.<\/strong><\/p>\n<p>Es uno de los santos m\u00e1s populares, al menos en Espa\u00f1a, por cuanto este d\u00eda existe la tradici\u00f3n de llevar a los animales a las iglesias para ser bendecidos. Su bi\u00f3grafo fue san Atanasio. Antonio naci\u00f3 en el Alto Egipto hacia el a\u00f1o 251, y siendo joven qued\u00f3 conmovido por el pasaje evang\u00e9lico del joven rico que escuch\u00f3 en una iglesia. Entreg\u00f3 su patrimonio a los pobres (pertenec\u00eda a una familia pudiente) y emprendi\u00f3 una vida de severo ascetismo. Durante un tiempo su \u201clecho\u201d fue un sepulcro vac\u00edo, y despu\u00e9s las ruinas de una fortaleza militar que se hallaba en ruinas en el desierto de Nitria hasta que se afinc\u00f3 en un promontorio cerca del Mar Rojo morando en una humilde choza que se construy\u00f3 \u00e9l mismo.<\/p>\n<p>Muchos j\u00f3venes de su tiempo conmovidos por esta vida de silencio, oraci\u00f3n y penitencia, acud\u00edan all\u00ed para materializar sus sue\u00f1os de perfecci\u00f3n en el yermo. Se hab\u00eda convertido en el punto de referencia para los que llevaban una vida de oraci\u00f3n compartida a ratos comunitariamente y otras en la soledad de las oquedades que convirtieron en sus moradas. Veinte a\u00f1os permaneci\u00f3 Antonio haciendo frente a las tentaciones que quer\u00edan atentar contra su castidad. La violencia de las mismas se aprecia en las palabras que dirigi\u00f3 a sus seguidores:\u00a0<em>\u00abTerribles y p\u00e9rfidos son nuestros adversarios. Sus multitudes llenan el espacio. Est\u00e1n siempre cerca de nosotros. Entre ellos existe una gran soledad. Dejando a los m\u00e1s sabios explicar su naturaleza, content\u00e9monos con enterarnos de las astucias que usan en sus asaltos contra nosotros\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>La bibliograf\u00eda sobre este santo ermita\u00f1o refleja las m\u00faltiples artima\u00f1as de toda \u00edndole empleadas por el maligno para seducirle. Lo intent\u00f3 todo con objeto de apresarlo entre sus p\u00e9rfidas redes, acos\u00e1ndolo de una forma tremebunda. En una ocasi\u00f3n en la que el rugido de la horda brutal de fieras manipulada por Satan\u00e1s hac\u00eda temblar todo en derredor de Antonio, una inmensa luz desterr\u00f3 instant\u00e1neamente las fieras que campeaban entre tinieblas, y del mismo modo que siglos m\u00e1s tarde le suceder\u00eda a Santa Catalina de Siena, exclam\u00f3:\u00a0<em>\u00ab\u00bfD\u00f3nde estabas, mi buen Jes\u00fas? \u00bfD\u00f3nde estabas? \u00bfPor qu\u00e9 no acudiste antes a curar mis heridas?\u00bb<\/em>. La voz de lo alto replic\u00f3: \u00abContigo estaba, Antonio; asist\u00eda a tu generoso combate. No temas; estos monstruos no volver\u00e1n a causarte el menor da\u00f1o\u00bb. Pero prosiguieron atorment\u00e1ndole durante un tiempo con otras estrategias m\u00e1s sutiles, hasta que el acoso del inmundo diablo que prosigui\u00f3 tras \u00e9l no le causaba ni la m\u00e1s m\u00ednima turbaci\u00f3n. Sol\u00eda decir:\u00a0<em>\u00ab<\/em><em>Los rezos y las l\u00e1grimas purifican hasta lo m\u00e1s impuro\u00bb; \u00abLos m\u00e1s puros son los que con m\u00e1s frecuencia se ven acosados por las arteras ma\u00f1as del demonio\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>El denominado \u00abpadre de los monjes\u00bb, de vez en cuando abandonaba el desierto y misionaba en Alejandr\u00eda combatiendo el arrianismo. Su m\u00e1xima fue:\u00a0<em>\u00abesforc\u00e9monos en no poseer nada que no nos podamos llevar a la tumba, es decir, la caridad, la dulzura y la justicia. Toda prueba nos es favorable. Si no hay tentaciones no se salva nadie<\/em><em>\u00bb<\/em>. Para todos los que se acercaban a \u00e9l, que fueron multitudes, ten\u00eda un sabio consejo:\u00a0<em>\u00abNada es tan vano como la desesperaci\u00f3n. Llorad, que las l\u00e1grimas lavan el alma; llorad sin descanso, hasta que la losa de plomo que pesa sobre vosotros se derrita con el calor de vuestras l\u00e1grimas\u00bb<\/em>, dec\u00eda a los que se hallaban al borde del des\u00e1nimo, sopesando su fragilidad espiritual. Un d\u00eda del a\u00f1o 356, siendo de avanzad\u00edsima edad, parece que super\u00f3 con creces los cien a\u00f1os, sinti\u00f3 que su vida se apagaba. Y dio las \u00faltimas indicaciones a sus disc\u00edpulos. Les dej\u00f3 su cilicio, el \u00fanico objeto material que pose\u00eda, y entreg\u00f3 su alma a Dios. San Atanasio conserv\u00f3 su t\u00fanica. Antonio fue canonizado el a\u00f1o 491.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es uno de los padres del desierto, un gran asceta que fue tentado por el maligno de muy diversas formas. Es tambi\u00e9n uno de los santos que suscita gran devoci\u00f3n popular al ser considerado protector de los animales. 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