{"id":5851,"date":"2017-12-26T00:56:02","date_gmt":"2017-12-25T23:56:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=5851"},"modified":"2017-12-26T01:00:20","modified_gmt":"2017-12-26T00:00:20","slug":"maria-da-a-luz-maria-da-la-luz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5851","title":{"rendered":"MAR\u00cdA DA A LUZ, MAR\u00cdA DA LA LUZ"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center\"><strong><em>HOMIL\u00cdA DE LA NOCHE DE NAVIDAD DEL PAPA FRANCISCO :<\/em><\/strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-95228\" src=\"https:\/\/es.zenit.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Capture-d%E2%80%99e%CC%81cran-2017-12-24-a%CC%80-21.31.59-740x493-150x150.png\" alt=\"\" width=\"182\" height=\"182\" \/><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center\"><strong>\u00abLA CHISPA REVOLUCIONARIA DE <\/strong><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center\"><strong>LA TERNURA DE DIOS\u00bb<\/strong><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left\">\u201cLa chispa revolucionaria de la ternura de Dios\u201d surge donde Mar\u00eda y Jos\u00e9, obligados a abandonar su tierra\u201d llegan a una tierra \u201cdonde no hab\u00eda lugar para ellos\u201d y \u201cMar\u00eda da a luz\u201d \u201cMar\u00eda da la luz\u201d.<\/h3>\n<p>El Papa Francisco ha hablado de la Natividad en su homil\u00eda de Navidad, este domingo, 24 de diciembre de 2017, en la Bas\u00edlica de San Pedro, con motivo de la Misa de la Nochebuena.<\/p>\n<p>\u201cLa fe de esta noche nos lleva a reconocer a Dios presente en todas las situaciones donde creemos que est\u00e1 ausente\u201d, dijo el Papa.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pidi\u00f3 una \u201cnueva creatividad social\u201d a la luz del nacimiento del Ni\u00f1o que \u201cen su pobreza y peque\u00f1ez, denuncia y manifiesta que el verdadero poder y la libertad aut\u00e9ntica son aquellos que honran y ayudan a la fragilidad\u201d de los m\u00e1s d\u00e9biles.<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 con una oraci\u00f3n: \u201cMovidos por la alegr\u00eda del don peque\u00f1o Ni\u00f1o de Bel\u00e9n, te pedimos que tus l\u00e1grimas nos despierten de la indiferencia, abran nuestros ojos a quienes sufren\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-95227\" src=\"https:\/\/es.zenit.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Capture-d%E2%80%99e%CC%81cran-2017-12-24-a%CC%80-22.05.22-489x275-150x150.png\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/p>\n<p><strong>Homil\u00eda del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>\u00abMar\u00eda dio a luz a su Hijo primog\u00e9nito, lo envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales y lo acost\u00f3 en un pesebre porque no hab\u00eda lugar para ellos en el albergue\u00bb (Lc 2,7). De esta manera, simple pero clara, Lucas nos lleva al coraz\u00f3n de esta noche santa: Mar\u00eda dio a luz, Mar\u00eda nos dio la Luz. Un relato sencillo para sumergirnos en el acontecimiento que cambia para siempre nuestra historia. Todo, en esa noche, se volv\u00eda fuente de esperanza.<\/p>\n<p>Vayamos unos vers\u00edculos atr\u00e1s. Por decreto del emperador, Mar\u00eda y Jos\u00e9 se vieron obligados a marchar. Tuvieron que dejar su gente, su casa, su tierra y ponerse en camino para ser censados. Una traves\u00eda nada c\u00f3moda ni f\u00e1cil para una joven pareja en situaci\u00f3n de dar a luz: estaban obligados a dejar su tierra. En su coraz\u00f3n iban llenos de esperanza y de futuro por el ni\u00f1o que vendr\u00eda; sus pasos en cambio iban cargados de las incertidumbres y peligros propios de aquellos que tienen que dejar su hogar.<\/p>\n<p>Y luego se tuvieron que enfrentar quiz\u00e1s a lo m\u00e1s dif\u00edcil: llegar a Bel\u00e9n y experimentar que era una tierra que no los esperaba, una tierra en la que para ellos no hab\u00eda lugar.<\/p>\n<p>Y precisamente all\u00ed, en esa desafiante realidad, Mar\u00eda nos regal\u00f3 al Enmanuel. El Hijo de Dios tuvo que nacer en un establo porque los suyos no ten\u00edan espacio para \u00e9l. \u00abVino a los suyos y los suyos no lo recibieron\u00bb (Jn 1,11). Y all\u00ed\u2026, en medio de la oscuridad de una ciudad, que no tiene ni espacio ni lugar para el forastero que viene de lejos, en medio de la oscuridad de una ciudad en pleno movimiento y que en este caso pareciera que quiere construirse de espaldas a los otros, precisamente all\u00ed se enciende la chispa revolucionaria de la ternura de Dios. En Bel\u00e9n se gener\u00f3 una peque\u00f1a abertura para aquellos que han perdido su tierra, su patria, sus sue\u00f1os; incluso para aquellos que han sucumbido a la asfixia que produce una vida encerrada.<\/p>\n<p>En los pasos de Jos\u00e9 y Mar\u00eda se esconden tantos pasos. Vemos las huellas de familias enteras que hoy se ven obligadas a marchar. Vemos las huellas de millones de personas que no eligen irse sino que son obligados a separarse de los suyos, que son expulsados de su tierra. En muchos de los casos esa marcha est\u00e1 cargada de esperanza, cargada de futuro; en muchos otros, esa marcha tiene solo un nombre: sobrevivencia. Sobrevivir a los Herodes de turno que para imponer su poder y acrecentar sus riquezas no tienen ning\u00fan problema en cobrar sangre inocente.<\/p>\n<p>Mar\u00eda y Jos\u00e9, los que no ten\u00edan lugar, son los primeros en abrazar a aquel que viene a darnos carta de ciudadan\u00eda a todos. Aquel que en su pobreza y peque\u00f1ez denuncia y manifiesta que el verdadero poder y la aut\u00e9ntica libertad es la que cubre y socorre la fragilidad del m\u00e1s d\u00e9bil.<\/p>\n<p>Esa noche, el que no ten\u00eda lugar para nacer es anunciado a aquellos que no ten\u00edan lugar en las mesas ni en las calles de la ciudad. Los pastores son los primeros destinatarios de esta buena noticia. Por su oficio, eran hombres y mujeres que ten\u00edan que vivir al margen de la sociedad. Las condiciones de vida que llevaban, los lugares en los cuales eran obligados a estar, les imped\u00edan practicar todas las prescripciones rituales de purificaci\u00f3n religiosa y, por tanto, eran considerados impuros. Su piel, sus vestimentas, su olor, su manera de hablar, su origen los delataba. Todo en ellos generaba desconfianza. Hombres y mujeres de los cuales hab\u00eda que alejarse, a los cuales temer; se los consideraba paganos entre los creyentes, pecadores entre los justos, extranjeros entre los ciudadanos. A ellos (paganos, pecadores y extranjeros) el \u00e1ngel les dice: \u00abNo teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegr\u00eda para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mes\u00edas, el Se\u00f1or\u00bb (Lc 2,10-11).<\/p>\n<p>Esa es la alegr\u00eda que esta noche estamos invitados a compartir, a celebrar y a anunciar. La alegr\u00eda con la que a nosotros, paganos, pecadores y extranjeros Dios nos abraz\u00f3 en su infinita misericordia y nos impulsa a hacer lo mismo.<\/p>\n<p>La fe de esa noche nos mueve a reconocer a Dios presente en todas las situaciones en las que lo cre\u00edamos ausente. \u00c9l est\u00e1 en el visitante indiscreto, tantas veces irreconocible, que camina por nuestras ciudades, en nuestros barrios, viajando en nuestros metros, golpeando nuestras puertas.<\/p>\n<p>Y esa misma fe nos impulsa a dar espacio a una nueva imaginaci\u00f3n social, a no tener miedo a ensayar nuevas formas de relaci\u00f3n donde nadie tenga que sentir que en esta tierra no tiene lugar. Navidad es tiempo para transformar la fuerza del miedo en fuerza de la caridad, en fuerza para una nueva imaginaci\u00f3n de la caridad. La caridad que no se conforma ni naturaliza la injusticia sino que se anima, en medio de tensiones y conflictos, a ser \u00abcasa del pan\u00bb, tierra de hospitalidad. Nos lo recordaba san Juan Pablo II: \u00ab\u00a1No tem\u00e1is! \u00a1Abrid, m\u00e1s todav\u00eda, abrid de par en par las puertas a Cristo!\u00bb (Homil\u00eda en la Misa de inicio de Pontificado, 22 octubre 1978)<\/p>\n<p>En el ni\u00f1o de Bel\u00e9n, Dios sale a nuestro encuentro para hacernos protagonistas de la vida que nos rodea. Se ofrece para que lo tomemos en brazos, para que lo alcemos y abracemos. Para que en \u00e9l no tengamos miedo de tomar en brazos, alzar y abrazar al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al preso (cf. Mt 25,35-36). \u00ab\u00a1No tem\u00e1is! \u00a1Abrid, m\u00e1s todav\u00eda, abrid de par en par las puertas a Cristo!\u00bb. En este ni\u00f1o, Dios nos invita a hacernos cargo de la esperanza. Nos invita a hacernos centinelas de tantos que han sucumbido bajo el peso de esa desolaci\u00f3n que nace al encontrar tantas puertas cerradas. En este Ni\u00f1o, Dios nos hace protagonistas de su hospitalidad.<\/p>\n<p>Conmovidos por la alegr\u00eda del don, peque\u00f1o Ni\u00f1o de Bel\u00e9n, te pedimos que tu llanto despierte nuestra indiferencia, abra nuestros ojos ante el que sufre. Que tu ternura despierte nuestra sensibilidad y nos mueva a sabernos invitados a reconocerte en todos aquellos que llegan a nuestras ciudades, a nuestras historias, a nuestras vidas. Que tu ternura revolucionaria nos convenza a sentirnos invitados, a hacernos cargo de la esperanza y de la ternura de nuestros pueblos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HOMIL\u00cdA DE LA NOCHE DE NAVIDAD DEL PAPA FRANCISCO : \u00abLA CHISPA REVOLUCIONARIA DE LA TERNURA DE DIOS\u00bb \u201cLa chispa revolucionaria de la ternura de Dios\u201d surge donde Mar\u00eda y Jos\u00e9, obligados a abandonar su tierra\u201d llegan a una tierra &hellip; <a href=\"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5851\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[149,1],"tags":[111],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5851"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5851"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5851\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5851"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5851"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5851"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}