{"id":5827,"date":"2017-11-29T23:18:00","date_gmt":"2017-11-29T22:18:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=5827"},"modified":"2017-11-29T23:18:00","modified_gmt":"2017-11-29T22:18:00","slug":"san-andres-30-de-noviembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5827","title":{"rendered":"SAN ANDR\u00c9S -30 de Noviembre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><span style=\"color: #000000\"><b><i><img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/8\/83\/St_Andrew_the_Apostle_-_Bulgarian_icon.jpg\/200px-St_Andrew_the_Apostle_-_Bulgarian_icon.jpg\" alt=\"St Andrew the Apostle - Bulgarian icon.jpg\" \/>\u00abDICHOSO EL MES QUE COMIENZA CON LOS SANTOS Y TERMINA CON SAN ANDR\u00c9S\u00bb<\/i><\/b><\/span><\/p>\n<p><strong>\u00abEl primero de los disc\u00edpulos en los que Cristo fij\u00f3 su mirada. Un audaz ap\u00f3stol que comenz\u00f3 conduciendo a su hermano Pedro ante la presencia del Redentor. Considerado por tradici\u00f3n fundador del patriarcado de Constantinopla\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>A este ap\u00f3stol oriundo de Betsaida, que antes de conocer a Cristo ya se hab\u00eda dejado llevar por esa voz interior que le instaba a buscar lo m\u00e1ximo, no le cost\u00f3 reconocer d\u00f3nde se hallaba esa alta cota que persegu\u00eda. Y es que no era un ne\u00f3fito en el seguimiento. No hab\u00eda acallado la inquietud que le indujo a seguir a Juan Bautista, y como disc\u00edpulo suyo continuaba alentando su af\u00e1n por crecer en ese gran amor trenzado de apremio, de urgencia en la conversi\u00f3n, de b\u00fasqueda incesante de la penitencia, que el precursor predicaba. Cuando estos sentimientos arraigan en el interior tienden a desarrollarse de forma imparable.<\/p>\n<p>Mateo y Marcos dicen que su encuentro con Cristo se produjo en las orillas del lago Tiber\u00edades, cuando se hallaba entre sus aperos de pesca junto a su hermano Pedro; \u00c9l los llam\u00f3 convirti\u00e9ndoles en \u00abpescadores de hombres\u00bb. Juan, en cambio, se\u00f1ala a Andr\u00e9s como el primer disc\u00edpulo en el que se fij\u00f3 el Redentor. Aqu\u00e9l d\u00eda que Jes\u00fas volv\u00eda victorioso del desierto habiendo dejando desarmado al maligno, y se cruz\u00f3 con el grupo presidido por el Bautista, Andr\u00e9s ten\u00eda la sensibilidad precisa para percibir la trascendencia encerrada en las palabras que aqu\u00e9l pronunci\u00f3 se\u00f1alando al Redentor como \u00abCordero de Dios\u00bb. Para otros, que tambi\u00e9n escuchar\u00edan este mismo calificativo que Juan le hab\u00eda dado el d\u00eda anterior, no debieron significar nada. El evangelio \u00fanicamente rese\u00f1a el impacto que caus\u00f3 en Andr\u00e9s y en otro de los testigos del hecho \u2013que tal vez despu\u00e9s no prosigui\u00f3 ya que no existen otros datos en el texto sagrado que permitan identificarle\u2013 mostrando que tuvieron la impronta de acercarse a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Es una escena bell\u00edsima que permite imaginar el latido de estos corazones que desde el principio creyeron estar en presencia del Mes\u00edas. Cuando \u00c9l volvi\u00f3 su rostro hacia ellos para inquirir: \u00ab\u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is?\u00bb, prop\u00f3sito que conoc\u00eda, aunque daba ese espacio a su libertad para que se explicaran, c\u00f3mo expresar\u00edan su emoci\u00f3n. Iluminados por la certeza de tan excelso encuentro, simplemente preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfd\u00f3nde habitas?\u00bb, sin atisbo de curiosidad. Ya le amaban tanto, que de antemano estaban dispuestos a ir en pos de \u00c9l a cualquier lugar que hubiera se\u00f1alado. De hecho, es lo que hicieron dejando a Juan antes de que Jes\u00fas se dirigiera a ellos. Con qu\u00e9 gozo acoger\u00edan su invitaci\u00f3n: \u00abVenid y lo ver\u00e9is\u00bb. Juan informa que \u00abvieron donde moraba y se quedaron con \u00c9l\u00bb precisando la hora: \u00abcomo las 4 de la tarde\u00bb. Cuando algo as\u00ed sucede, cambiando la vida, el momento exacto no se olvida.<\/p>\n<p>Este es el seguimiento. Fue la conducta que tuvieron otros disc\u00edpulos: Santiago, Mateo, Juan, Pedro\u2026 No se ponen condiciones; no se sopesan los riesgos que una decisi\u00f3n tal puede conllevar, no se encierra la voluntad con candados, no hay c\u00e1lculo de por medio. Si as\u00ed fuera no estar\u00edamos hablando de ese amor incomparable y seductor que es capaz de destruir toda prudencia humana, ya que \u00e9sta, en realidad, cuando impregna la respuesta que debe darse a Cristo, no esconde m\u00e1s que el ego\u00edsmo. Lo \u00fanico que se aprecia en todos los que han recibido este don de la fe, y han acogido esta gracia, es una disponibilidad previa a compartirlo\u00a0<em>todo<\/em>\u00a0con Cristo.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s orient\u00f3 sus pasos hacia \u00c9l y comenz\u00f3 su vida apost\u00f3lica. Era un intr\u00e9pido evangelizador que en cuanto se encontr\u00f3 con Pedro le dio la gran noticia: \u00abHemos hallado al Mes\u00edas\u00bb, y raudo lo condujo ante su presencia; es la actitud que procede en todo el que pone en el centro de su vida a Dios. Despu\u00e9s, los derroteros de la divina Providencia hicieron que Pedro recibiese de Jes\u00fas la alt\u00edsima responsabilidad de guiar a su Iglesia. Y Andr\u00e9s, desde una fecunda retaguardia, continuaba alentando a la gente a seguir al Maestro, atento a las vicisitudes que se presentaban, como ese instante previo a la multiplicaci\u00f3n de los panes y de los peces, en el que apreci\u00f3 las escasas viandas que pose\u00eda un muchacho para poder alimentar a la multitud que se congregaba en torno a Jes\u00fas, lo que pone de manifiesto su estado de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero el inquieto Andr\u00e9s era agudo y audaz, rasgos que compart\u00eda con otros disc\u00edpulos. Cuando se hallaba con su hermano Pedro, junto a Santiago y a Juan, quiso saber, igual que ellos, c\u00f3mo podr\u00edan identificar ese momento en el que se cumplir\u00eda el vaticinio de Cristo aludiendo a la destrucci\u00f3n de los pilares que sosten\u00edan el templo. Por tanto, vivi\u00f3 en primera persona el discurso pronunciado por \u00c9l y se nutri\u00f3 nuevamente con la excelsa pedagog\u00eda del Maestro que les inst\u00f3 a vivir en un estado vigilante, como tantas veces aconsej\u00f3 a lo largo de su vida p\u00fablica. Las preguntas inducidas por religiosa inquietud reciben inmediata respuesta por parte de Dios.<\/p>\n<p>A\u00fan hubo otro tercer instante significativo que el evangelio rese\u00f1a, situando a Andr\u00e9s al lado de Felipe en el escenario de la fiesta de la Pascua que iba a celebrarse en Jerusal\u00e9n. En esa ocasi\u00f3n el cometido era asistir en su labor apost\u00f3lica a Jes\u00fas, que se dirig\u00eda a ciudadanos griegos. Ambos recibieron esta impactante noticia que \u00c9l les dio y a la que no hallaron su verdadero significado en ese momento: \u00abHa llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. En verdad, en verdad os digo: si el grano de trino no cae en tierra y muere, queda \u00e9l solo; pero si muere da mucho fruto\u00bb.\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/7\/70\/Martirio_de_San_Andr%C3%A9s%2C_por_Juan_Correa_de_Vivar.jpg\/220px-Martirio_de_San_Andr%C3%A9s%2C_por_Juan_Correa_de_Vivar.jpg\" width=\"164\" height=\"231\" \/><\/p>\n<p>Andr\u00e9s se encontraba tambi\u00e9n en Pentecost\u00e9s junto a todos los disc\u00edpulos que se hallaban reunidos ese d\u00eda. Despu\u00e9s, la tradici\u00f3n lo sit\u00faa evangelizando a los griegos. Entre ellos goz\u00f3 de tal preeminencia que se le ha considerado fundador del patriarcado de Constantinopla.\u00a0Un ap\u00f3crifo denominado la \u00abPasi\u00f3n de Andr\u00e9s\u00bb, datado a principios del siglo IV, narra su cruento martirio en Patr\u00e1s donde ser\u00eda crucificado el 30 de noviembre del a\u00f1o 63 d.C., en una cruz elegida por \u00e9l, como hizo su hermano Pedro, para que fuese distinta de la que asignaron al Redentor. Le ajusticiaron en una con forma de aspa. Es un ap\u00f3stol muy venerado en Oriente y en Occidente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDICHOSO EL MES QUE COMIENZA CON LOS SANTOS Y TERMINA CON SAN ANDR\u00c9S\u00bb \u00abEl primero de los disc\u00edpulos en los que Cristo fij\u00f3 su mirada. 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