{"id":5812,"date":"2017-11-17T02:24:10","date_gmt":"2017-11-17T01:24:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=5812"},"modified":"2017-11-17T02:24:10","modified_gmt":"2017-11-17T01:24:10","slug":"santa-isabel-de-hungria-17-de-noviembre-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5812","title":{"rendered":"SANTA ISABEL DE HUNGR\u00cdA &#8211; 17 de Noviembre"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/es.zenit.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/oracion-a-santa-isabel-de-hungria-reina-de-los-enfermos-527160.jpg\" alt=\"Santa Isabel de Hungr\u00eda. Wikimedia Commons\" width=\"585\" height=\"376\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00abPrincesa de Hungr\u00eda, landgrave de Turingia. Joven esposa, madre y viuda. El rostro de la ternura hacia los enfermos y los pobres. Patrona de la Tercera Orden franciscana, de Bogot\u00e1 y de las enfermeras espa\u00f1olas, entre otras\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>El 17 de noviembre de 2007 Benedicto XVI dio inicio al a\u00f1o internacional dedicado a esta santa que vivi\u00f3 experiencias intens\u00edsimas de amor y de dolor en su corta existencia. Es muy venerada y querida. Patrona de la Tercera Orden franciscana, de Bogot\u00e1, de las enfermeras espa\u00f1olas, de las ni\u00f1as y mujeres alemanas, proclamaci\u00f3n esta \u00faltima efectuada por Le\u00f3n XIII. Ostenta el patronazgo de la Orden Teut\u00f3nica, junto a Mar\u00eda y a san Jorge. Tiene dedicadas numerosas iglesias y capillas, y el arte ha multiplicado su imagen y milagros. Su primera biograf\u00eda la public\u00f3 en 1237 el cisterciense Ces\u00e1reo de Heisterbach y han seguido proliferando otras muchas.<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en 1207, puede que en el castillo de S\u00e0rospatak, Hungr\u00eda; no hay m\u00e1s datos. Era hija del monarca Andr\u00e9s II, due\u00f1o de gran fortuna, y de Gertrudis de Andechs-Merania descendiente de reyes; ten\u00eda dos hermanos prelados. En el \u00e1rbol geneal\u00f3gico de Isabel hab\u00eda ejemplos de excelsa virtud. Santa Eduvigis de Silesia fue su t\u00eda materna, y lazos de sangre la vinculaban a santa Isabel de Portugal. Adem\u00e1s, su propia hija Gertrudis, abadesa de Altenberg, es beata. Acordado su matrimonio por razones de estado cuando ten\u00eda 4 a\u00f1os, con Hermann, hijo del landgrave de Turingia, la trasladaron all\u00ed para instruirla; era la costumbre.<\/p>\n<p>Enseguida se desencadenaron tr\u00e1gicos acontecimientos. En 1213 su madre fue asesinada, en 1216 muri\u00f3 su prometido y al a\u00f1o siguiente lo hizo el landgrave, que le profesaba gran afecto. Entonces qued\u00f3 en manos de Sof\u00eda Wittelsbach de Baviera, la segunda esposa de \u00e9ste. Tanto a ella como a Hermann les agradaba la cultura haciendo de la corte un escenario perfecto para artistas y poetas.<\/p>\n<p>Entre tanto, Isabel hab\u00eda dado muestras de piedad, una tendencia muy marcada a ejercer la caridad y alejamiento de los oropeles de palacio. Implicada en un entramado pol\u00edtico, aunque estaba muy lejos de conflictos, se decidi\u00f3 que regresara a su pa\u00eds, pero Lu\u00eds IV, nuevo landgrave tras la muerte de su padre, que hab\u00eda tenido ocasi\u00f3n de tratarla en palacio, se despos\u00f3 con ella en 1221.<\/p>\n<p>La id\u00edlica compenetraci\u00f3n entre ambos sembr\u00f3 sus vidas de inenarrable felicidad. Isabel hab\u00eda hallado en Lu\u00eds su alma gemela, un hombre generoso, desprendido de s\u00ed mismo, que respet\u00f3 en todo momento sus intensas pr\u00e1cticas de oraci\u00f3n y piedad. Velaba sus noches de vigilia de forma sol\u00edcita teniendo cuidado de que las penitencias de su esposa no minaran su salud. Y mostraba p\u00fablico reconocimiento hacia sus constantes gestos de caridad con los necesitados defendi\u00e9ndola de las cr\u00edticas que alguna vez llovieron sobre ella por parte de quienes no supieron apreciar su proverbial esp\u00edritu de pobreza y magnanimidad, que Dios bendec\u00eda ya con signos extraordinarios. La idea en la que se inscribe el momento en el que Isabel portaba panes para los pobres, asegurando que un desconfiado Lu\u00eds le pidi\u00f3 que le mostrara lo que llevaba, y solo vio rosas, es fruto de la leyenda, como otras que se han tejido en torno a la santa.<\/p>\n<p>Los nobles sentimientos que vinculaban a la pareja elevaban el esp\u00edritu de Isabel, que por encima de todo ansiaba unirse con Dios.\u00a0<em>\u00abSi yo amo tanto a una criatura mortal, \u00bfc\u00f3mo deber\u00eda amar al Se\u00f1or inmortal, due\u00f1o de mi alma?\u00bb<\/em>, confidenci\u00f3 a una de sus damas. Lo que viv\u00eda en su hogar junto al piadoso landgrave no era m\u00e1s que una simple imagen de ese otro amor con may\u00fasculas que ard\u00eda en su interior. Tuvieron tres hijos: Sof\u00eda, Gertrudis y Hermann, que muri\u00f3 en 1241. Gertrudis vino al mundo en 1227 al poco de fallecer su padre a causa de la peste cuando iba a embarcarse como cruzado junto al emperador Federico II. Isabel ten\u00eda 20 a\u00f1os cuando afront\u00f3 esta nueva tragedia que lacer\u00f3 su coraz\u00f3n:\u00a0<em>\u00abEl mundo con todas sus alegr\u00edas est\u00e1 ahora muerto para m\u00ed\u00bb.\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Desde que los frailes se afincaron all\u00ed a finales de 1221 estaba vinculada a la espiritualidad franciscana. En 1223 comenz\u00f3 a ser dirigida por ellos. Al enviudar la acompa\u00f1aba en este itinerario Conrado de Marburgo. En aras de la obediencia que prometi\u00f3, como ten\u00eda v\u00eda libre para hacer uso de sus bienes, sigui\u00f3 sembrando la estela de caridad entre los pobres. Con la excusa de que dilapidaba su fortuna siendo inepta para el gobierno, su cu\u00f1ado Enrique Raspe la expuls\u00f3 de la corte en pleno invierno. Busc\u00f3 cobijo en un humilde granero. Y al clarear el alba se dirigi\u00f3 al convento de los franciscanos entonando a Dios un\u00a0<em>Te Deum<\/em>\u00a0en acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n<p>Luego en Eisenach vivi\u00f3 en una modesta caba\u00f1a construida en la rivera del r\u00edo, y continu\u00f3 socorriendo a los pobres con el fruto de su trabajo: costura e hilado. Cuando su t\u00eda materna, abadesa de las benedictinas de Kitzingen, supo de sus penalidades, la confi\u00f3 a su hermano Eckbert, obispo de Bamberg. La idea de su t\u00edo era que Isabel contrajese nuevo matrimonio, pero ella se neg\u00f3 en aras de la promesa que hizo al enviudar.<br \/>\nSe afinc\u00f3 en el castillo de Pottenstein. A su tiempo, sus hermanos le restituyeron la dote y se estableci\u00f3 en Marburgo, seguida por su riguroso director espiritual. Su heroico ejemplo de caridad ser\u00eda ya imborrable. Fue art\u00edfice de dos hospitales, en uno de los cuales, abierto en su castillo, procur\u00f3 atenci\u00f3n cotidiana a centenares de indigentes; el otro lo mand\u00f3 erigir en la colina de Wartburg.<br \/>\nEn 1228, a\u00f1o en que tom\u00f3 el h\u00e1bito gris de los penitentes en la capilla de los franciscanos de Eisenach, impuls\u00f3 un tercer hospital en Marburgo y all\u00ed sirvi\u00f3 a los enfermos, muchos de los cuales estaban aquejados de graves \u00falceras; lo hizo sin temer al contagio. Los pobres y los desvalidos, hospitalizados o no, en quienes siempre vio el rostro de Cristo, nunca cesaron de recibir sus tiernos consuelos. Ella misma, dando muestras de su amor al carisma franciscano, hab\u00eda hecho de la pobreza su forma de vida, desprendida de todo, hasta que muri\u00f3 con fama de santidad en Marburgo, presa de altas fiebres, la madrugada del 17 de noviembre de 1231. Gregorio IX la canoniz\u00f3 cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, el 27 de mayo de 1235, ante la presencia de miles de fieles, entre otros, el emperador Federico II.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPrincesa de Hungr\u00eda, landgrave de Turingia. Joven esposa, madre y viuda. El rostro de la ternura hacia los enfermos y los pobres. Patrona de la Tercera Orden franciscana, de Bogot\u00e1 y de las enfermeras espa\u00f1olas, entre otras\u00bb El 17 de &hellip; <a href=\"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5812\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5812"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5812"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5812\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}