{"id":5756,"date":"2017-10-14T00:26:42","date_gmt":"2017-10-13T23:26:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=5756"},"modified":"2017-10-14T00:27:55","modified_gmt":"2017-10-13T23:27:55","slug":"fatima-1917","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5756","title":{"rendered":"F\u00c1TIMA 1917"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/tienda.monasteriosahagun.es\/?attachment_id=5757\" rel=\"attachment wp-att-5757\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-5757\" src=\"http:\/\/tienda.monasteriosahagun.es\/wp-content\/uploads\/IMG-20171013-WA0007.jpg\" alt=\"\" width=\"652\" height=\"643\" \/><\/a><a href=\"http:\/\/tienda.monasteriosahagun.es\/?attachment_id=5759\" rel=\"attachment wp-att-5759\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-5759\" src=\"http:\/\/tienda.monasteriosahagun.es\/wp-content\/uploads\/IMG-20171013-WA0008.jpg\" alt=\"\" width=\"652\" height=\"653\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las oraciones de F\u00e1tima son especialmente venerables<\/strong>, porque habiendo sido reconocidas por la Iglesia las apariciones, podemos creer que Dios nos las ha ense\u00f1ado por medio de \u00c1ngel de la Paz o de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. De hecho, no son pocos los cristianos que las rezan habitualmente. Merece, pues, la pena que las recordemos y comentemos.<\/p>\n<p><strong>\u2014Oraciones del \u00c1ngel de la Paz<\/strong><\/p>\n<p>En la\u00a0<em>Memoria IV<\/em>\u00a0(1941), que escribi\u00f3 Sor Luc\u00eda sobre las apariciones de la Virgen en F\u00e1tima, refiere tambi\u00e9n las apariciones que los tres ni\u00f1os \u2013Jacinta, Francisco y ella\u2013 tuvieron antes de un \u00c1ngel. \u00abDeb\u00eda ser en la primavera de 1916 cuando el \u00c1ngel se nos apareci\u00f3 por primera vez en nuestra roca del Cabezo\u00bb \u2013una ladera a donde hab\u00edan subido en busca de abrigo\u2013.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abDespu\u00e9s de merendar y rezar all\u00ed, empezamos a ver a cierta distancia, sobre los \u00e1rboles que se extendian en direcci\u00f3n al naciente, una luz m\u00e1s blanca que la nieve, con la forma de un joven, transparente, m\u00e1s brillante que un cristal atravesado por los rayos del sol. A medida que se aproximaba ibamos distinguiendo sus facciones. Est\u00e1bamos sorprendidos y medio absortos. No dec\u00edamos ni palabra. Al llegar junto a nosotros, dijo: \u2013No tem\u00e1is.\u00a0<em>Yo soy el \u00c1ngel de la Paz<\/em>.\u00a0<em>Orad conmigo<\/em>.<\/p>\n<p>Y arrodill\u00e1ndose en tierra, inclin\u00f3 la frente hasta el suelo. Transportados por un movimiento sobrenatural, le imitamos y repetimos las palabras que le o\u00edamos pronunciar.<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Dios m\u00edo, yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perd\u00f3n por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman<\/strong>.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de repetir esto por tres veces, se levant\u00f3 y dijo: \u2013Orad as\u00ed. Los Corazones de Jes\u00fas y de Mar\u00eda est\u00e1n atentos a la voz de vuestras s\u00faplicas\u2026 Y desapareci\u00f3\u00bb.<\/p>\n<p><em>Recordemos que las intervenciones m\u00e1s solemnes de Dios entre los hombres vienen a veces precedidas por los \u00e1ngeles que \u00c9l env\u00eda.<\/em>\u00a0As\u00ed lo vemos en la Sagrada Escritura; por ejemplo, en la vocaci\u00f3n de Isa\u00edas (Is 6); en el Templo a Zacar\u00edas (Lc 1,11), en el sue\u00f1o de San Jos\u00e9 (Mt 1,20), en la anunciaci\u00f3n de Gabriel a Mar\u00eda (Lc 1,26), en el \u00e1ngel que se aparece a los pastores en la noche (Lc 2,9), antes de la hu\u00edda a Egipto (Mt 2,13), etc. As\u00ed quiso Dios tambi\u00e9n que las apariciones de la Virgen en F\u00e1tima fueran precedidas de tres apariciones del \u00c1ngel de la Paz.<\/p>\n<p>Refiere Sor Luc\u00eda en la misma\u00a0<em>Memoria IV<\/em>\u00a0que en una segunda aparici\u00f3n, en la soledad del campo, \u00abvimos al mismo \u00c1ngel junto a nosotros\u00bb:<\/p>\n<blockquote><p>\u00ab\u2013\u00bfQu\u00e9 hac\u00e9is? Orad, rezar mucho. Los Corazones de Jes\u00fas y de Mar\u00eda tienen sobre vosotros designios de misericordia.\u00a0<em>Ofreced constantemente al Alt\u00edsimo oraciones y sacrificios<\/em>.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY c\u00f3mo nos hemos de mortificar?, pregunt\u00e9. \u2013De todo lo que pod\u00e1is, ofreced un sacrificio en acto de reparaci\u00f3n por los pecados con que \u00c9l es ofendido, y de s\u00faplica por la conversi\u00f3n de los pecadores. Atraed as\u00ed sobre vuestra patria la paz. Yo soy el \u00c1ngel de su Guarda, el \u00c1ngel de Portugal.<em>\u00a0Sobre todo aceptad y soportar con sumisi\u00f3n el sufrimiento que el Se\u00f1or os env\u00ede<\/em>\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p>En una tercera aparici\u00f3n, tambi\u00e9n en la soledad del campo, el \u00c1ngel \u00abse nos apareci\u00f3 portando en la mano un C\u00e1liz y sobre \u00e9l una Hostia\u2026 Se postr\u00f3 en tierra y repiti\u00f3 tres veces la oraci\u00f3n:<\/p>\n<p><strong>Sant\u00edsima Trinidad, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el precios\u00edsimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparaci\u00f3n por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que \u00c9l mismo es ofendido. Y por los m\u00e9ritos infinitos de su Sant\u00edsimo Coraz\u00f3n y del Coraz\u00f3n Inmaculado de Mar\u00eda, os pido la conversi\u00f3n de los pobres pecadores\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2014Oraciones de la Virgen Mar\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Como ya vimos en al art\u00edculo anterior, la Virgen recomend\u00f3\u00a0<strong>el rezo diario del Rosario\u00a0<\/strong>en casi todas sus apariciones. Pero tambi\u00e9n recuerda Sor Luc\u00eda, en la\u00a0<em>Memoria IV<\/em>, que en su tercera aparici\u00f3n (13 julio 1917), les dijo a los tres ni\u00f1os videntes:<\/p>\n<p><strong>\u00abSacrificaos por los pecadores, y decid muchas veces, en especial cuando hagais algun sacrificio: \u201cOh Jes\u00fas, es por tu amor, por la conversi\u00f3n de los pecadores y en reparaci\u00f3n por los pecados cometidos contra el Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda\u201d\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>Y en la misma aparici\u00f3n, Nuestra Se\u00f1ora les mand\u00f3 tambi\u00e9n:<\/p>\n<p><strong>\u00abCuando rec\u00e9is el rosario decid, al final de cada misterio: \u201cOh Jes\u00fas m\u00edo, perd\u00f3nanos, l\u00edbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las m\u00e1s necesitadas\u201d\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2014Oraci\u00f3n y consagraci\u00f3n en F\u00e1tima del papa San Juan Pablo II<\/strong><\/p>\n<p>Todos los Papas habidos en estos \u00faltimos cien a\u00f1os han manifestado siempre su devoci\u00f3n por la Virgen de F\u00e1tima, reconociendo la veracidad de sus apariciones, dedic\u00e1ndole homil\u00edas, documentos diversos, y tambi\u00e9n oraciones. Entre ellos destaca el papa Juan Pablo II, que aludiendo en una Audiencia General (14-X-1981) al \u00abevento del 13 de mayo\u00bb de 1917, lo consider\u00f3 como \u00abla gran prueba divina\u00bb.<\/p>\n<p><strong>1981<\/strong><\/p>\n<p>\u00abComo es sabido, el Papa Juan Pablo II pens\u00f3 inmediatamente en la consagraci\u00f3n del mundo al Coraz\u00f3n Inmaculado de Mar\u00eda y compuso \u00e9l mismo una oraci\u00f3n que la defini\u00f3 como \u201cActo de consagraci\u00f3n\u201d, que se celebrar\u00eda en la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda la Mayor el 7 de junio de 1981, solemnidad de Pentecost\u00e9s. [\u2026] Estando ausente el Papa por fuerza mayor, se transmiti\u00f3 su alocuci\u00f3n grabada. Citamos el texto que se refiere exactamente al\u00a0<strong>acto de consagraci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abMadre de los hombres y de los pueblos,\u00a0<\/em>t\u00fa conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas, t\u00fa sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que sacuden al mundo, acoge nuestro grito dirigido en el Esp\u00edritu Santo directamente a tu Coraz\u00f3n y\u00a0<em>abraza con el amor de la Madre y de la Esclava del Se\u00f1or a los que m\u00e1s esperan este abrazo<\/em>, y,\u00a0al mismo tiempo, a aquellos cuya entrega t\u00fa esperas de modo especial. Toma bajo tu protecci\u00f3n materna a toda la familia humana a la que, con todo afecto a ti, Madre, confiamos. Que se acerque para todos el tiempo de la paz y de la libertad, el tiempo de la verdad, de la justicia y de la esperanza\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abPero el Santo Padre, para responder m\u00e1s plenamente a las peticiones de \u201cNuestra Se\u00f1ora\u201d, quiso explicitar durante el\u00a0<em>A\u00f1o Santo de la Redenci\u00f3n<\/em>\u00a0el acto de consagraci\u00f3n del 7 de junio de 1981, repetido en F\u00e1tima el 13 de mayo de 1982. Al recordar el\u00a0<em>fiat\u00a0<\/em>pronunciado por Mar\u00eda en el momento de la Anunciaci\u00f3n, en la plaza de San Pedro el 25 de marzo de 1984, en uni\u00f3n espiritual con todos los Obispos del mundo, precedentemente \u201cconvocados\u201d, el Papa consagra a todos los hombres y pueblos al Coraz\u00f3n Inmaculado de Mar\u00eda, en un tono que evoca las angustiadas palabras pronunciadas en 1981.<\/p>\n<p><strong>1984<\/strong><\/p>\n<p>\u00ab<em>Madre de los hombres y de los pueblos,\u00a0<\/em>t\u00fa que conoces todos sus sufrimientos y esperanzas, t\u00fa que sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que invaden el mundo contempor\u00e1neo, acoge nuestro grito que, movidos por el Esp\u00edritu Santo, elevamos directamente a tu coraz\u00f3n:\u00a0<em>abraza con amor de Madre\u00a0<\/em>y de Sierva del Se\u00f1or a este mundo humano nuestro, que te confiamos y consagramos, llenos de inquietud por la suerte terrena y eterna de los hombres y de los pueblos.<\/p>\n<p>\u00abDe modo especial confiamos y consagramos a aquellos hombres y\u00a0<em>aquellas naciones<\/em>, que tienen necesidad particular de esta entrega y de esta consagraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Nos acogemos bajo tu amparo, Santa Madre de Dios!<\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1No deseches las s\u00faplicas que te dirigimos en nuestras necesidades!<\/em><\/p>\n<p>\u00abActo seguido, el Papa contin\u00faa con mayor fuerza y con referencias m\u00e1s concretas, comentando casi el triste cumplimiento del Mensaje de F\u00e1tima:<\/p>\n<p>\u00abHe aqu\u00ed que, encontr\u00e1ndonos hoy ante ti, Madre de Cristo, ante tu Coraz\u00f3n Inmaculado, deseamos, junto con toda la Iglesia, unirnos a la consagraci\u00f3n que, por amor nuestro, tu Hijo hizo de s\u00ed mismo al Padre cuando dijo: \u201cYo por ellos me santifico, para que ellos sean santificados en la verdad\u201d (<em>Jn\u00a0<\/em>17,19). Queremos unirnos a nuestro Redentor en esta consagraci\u00f3n por el mundo y por los hombres, la cual, en su Coraz\u00f3n divino tiene el poder de conseguir el perd\u00f3n y de procurar la reparaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>\u00abEl poder de esta consagraci\u00f3n\u00a0<\/em>dura por siempre, abarca a todos los hombres, pueblos y naciones, y supera todo el mal que el esp\u00edritu de las tinieblas es capaz de sembrar en el coraz\u00f3n del hombre y en su historia; y que, de hecho, ha sembrado en nuestro tiempo.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Cu\u00e1n profundamente sentimos la necesidad de consagraci\u00f3n para la humanidad y para el mundo: para nuestro mundo contempor\u00e1neo, en uni\u00f3n con Cristo mismo! En efecto, la obra redentora de Cristo debe ser\u00a0<em>participada por el mundo a trav\u00e9s de la Iglesia.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abLo manifiesta el presente A\u00f1o de la Redenci\u00f3n, el Jubileo extraordinario de toda la Iglesia.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>En este A\u00f1o Santo, bendita seas\u00a0<em>por encima de todas las creaturas, t\u00fa,\u00a0<\/em>Sierva del Se\u00f1or, que de la manera m\u00e1s plena obedeciste a la llamada divina.<\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>Te saludamos a ti, que\u00a0<em>est\u00e1s totalmente unida\u00a0<\/em>a la consagraci\u00f3n redentora de tu Hijo.<\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>Madre de la Iglesia: ilumina al Pueblo de Dios en los caminos de la fe, de la esperanza y de la caridad. Ilumina especialmente a los pueblos de los que t\u00fa esperas nuestra consagraci\u00f3n y nuestro ofrecimiento. Ay\u00fadanos a vivir en la verdad de la consagraci\u00f3n de Cristo por toda la familia humana del mundo actual.<\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>Al encomendarte, oh Madre, el mundo, todos los hombres y pueblos, te\u00a0<em>confiamos\u00a0<\/em>tambi\u00e9n\u00a0<em>la misma consagraci\u00f3n del mundo<\/em>, poni\u00e9ndola en tu coraz\u00f3n maternal.<\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>\u00a1Coraz\u00f3n Inmaculado! Ay\u00fadanos a vencer la amenaza del mal, que tan f\u00e1cilmente se arraiga en los corazones de los hombres de hoy y que con sus efectos inconmensurables pesa ya sobre la vida presente y da la impresi\u00f3n de cerrar el camino hacia el futuro.<\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>\u00a1Del hambre y de la guerra,\u00a0<em>l\u00edbranos!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>\u00a1De la guerra nuclear, de una autodestrucci\u00f3n incalculable y de todo tipo de guerra,\u00a0<em>l\u00edbranos!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>\u00a1De los pecados contra la vida del hombre desde su primer instante,\u00a0<em>l\u00edbranos!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>\u00a1Del odio y del envilecimiento de la dignidad de los hijos de Dios,\u00a0<em>l\u00edbranos!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>\u00a1De toda clase de injusticias en la vida social, nacional e internacional,\u00a0<em>l\u00edbranos!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>\u00a1De la facilidad para pisotear los mandamientos de Dios,\u00a0<em>l\u00edbranos!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>\u00a1Del intento de ofuscar en los corazones humanos la verdad misma de Dios,\u00a0<em>l\u00edbranos!<\/em><\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Del extrav\u00edo de la conciencia del bien y del mal,\u00a0<em>l\u00edbranos!<\/em><\/p>\n<p>\u00ab\u00a1De los pecados contra el Esp\u00edritu Santo,\u00a0<em>l\u00edbranos!<\/em>,\u00a0<em>\u00a1l\u00edbranos!<\/em><\/p>\n<p>\u00abAcoge, oh Madre de Cristo, este grito\u00a0<em>lleno de sufrimiento\u00a0<\/em>de todos los hombres.\u00a0<em>Lleno del sufrimiento\u00a0<\/em>de sociedades enteras.<\/p>\n<p>\u00abAy\u00fadanos con el poder del Esp\u00edritu Santo a vencer todo pecado, el pecado del hombre y el \u201cpecado del mundo\u201d, el pecado en todas sus manifestaciones.<\/p>\n<p>\u00abAparezca, una vez m\u00e1s, en la historia del mundo el infinito poder salvador de la Redenci\u00f3n: poder del Amor misericordioso. Que \u00e9ste detenga el mal. Que transforme las conciencias. Que en tu Coraz\u00f3n Inmaculado se abra a todos la\u00a0<em>luz de la Esperanza\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00abSor Luc\u00eda confirm\u00f3 personalmente que este acto solemne y universal de consagraci\u00f3n correspond\u00eda a los deseos de Nuestra Se\u00f1ora\u00a0<\/strong>(<em>\u00abSim, est\u00e0 feita, tal como Nossa Senhora a pediu, desde o dia 25 de Mar\u00e7o de 1984\u00bb<\/em>: \u00abS\u00ed, desde el 25 de marzo de 1984, ha sido hecha tal como Nuestra Se\u00f1ora hab\u00eda pedido\u00bb (carta del 8-XI-1989). Por tanto, toda discusi\u00f3n, as\u00ed como cualquier otra petici\u00f3n ulterior, carecen de fundamento\u00bb.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Iraburu, sacerdote<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; Las oraciones de F\u00e1tima son especialmente venerables, porque habiendo sido reconocidas por la Iglesia las apariciones, podemos creer que Dios nos las ha ense\u00f1ado por medio de \u00c1ngel de la Paz o de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. &hellip; <a href=\"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5756\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[31,10],"tags":[232],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5756"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5756"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5756\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5756"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5756"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5756"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}