{"id":5325,"date":"2016-11-15T23:37:06","date_gmt":"2016-11-15T22:37:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=5325"},"modified":"2016-11-15T23:59:34","modified_gmt":"2016-11-15T22:59:34","slug":"santa-gertrudis-la-grande-16-de-noviembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5325","title":{"rendered":"SANTA GERTRUDIS \u00abLA GRANDE\u00bb &#8211; 16 de Noviembre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/ci4.googleusercontent.com\/proxy\/bzK74OMcCgtyHxMEoxPrbk0trnTbbfmFAUt1OVHFBHoXLSkY5TaOukwHDpXLju3aRcS4HVikKy_xEY5mKSkaFt_XgVhyXdOvVNt3YyheQB5Phl2SMzzoEtDKQePqAezEM6KfHhZIH7oAarJRa4xvdK-gDh59=s0-d-e1-ft#https:\/\/es.zenit.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Santa-Gertrudis-Miguel-Cabrera-1763-547x400.jpg\" alt=\"Santa Gertrudis- (cuadro Miguel Cabrera, 1763 - Wikicommons)\" width=\"324\" height=\"237\" \/>En los claustros del monasterio de Helfta se fragu\u00f3 el itinerario espiritual de esta <strong>gran santa m\u00edstica benedictina<\/strong> nacida el 6 de enero de 1256, de la que no se puede proporcionar fehacientemente ni lugar de nacimiento ni nombre de sus progenitores. Ella comprendi\u00f3 a trav\u00e9s de una locuci\u00f3n que este hecho se insertaba en un plan divino sobre su vida. Sin referente alguno familiar, exonerada de cualquier lazo de sangre, en su horizonte solo cupo la oraci\u00f3n y la contemplaci\u00f3n, alimento de sus jornadas monacales que se iniciaron cuando ten\u00eda 5 a\u00f1os. En esa uni\u00f3n con la Sant\u00edsima Trinidad que persegu\u00eda no cabr\u00edan m\u00e1s afectos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Las religiosas benedictinas le procuraron una esmerada y vasta formaci\u00f3n espiritual y cultural en conformidad con el esp\u00edritu monacal, que inclu\u00eda diversas disciplinas. Como le ha sucedido a muchos seguidores de Cristo, tuvo modelos para su acontecer. Se fij\u00f3 en otras grandes m\u00edsticas alemanas, Matilde y Gertrudis de Hackeborn, que era entonces la abadesa del monasterio. Una tercera hermana, con la que comparti\u00f3 amistad y vivencias de manera singular, fue la excepcional m\u00edstica, tambi\u00e9n de origen germano, Matilde de Magdeburgo, que se incorpor\u00f3 a la comunidad hacia el a\u00f1o 1270.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">A simple vista Gertrudis no mostraba rasgos significativos espirituales que pudieran identificar en ella a una persona que pod\u00eda recibir el privilegio divino de ser agraciada con diversos favores. Su fina sensibilidad y hondura espiritual pronto le llevaron a reconocer en su interior debilidades y tendencias que constitu\u00edan un veto para caminar por el sendero de la perfecci\u00f3n. Examinaba su alma apreciando en ella zonas umbr\u00edas, alejadas de Dios. La piedra de toque de toda vida santa es el defecto dominante que usualmente no se circunscribe a uno solo. Malos h\u00e1bitos agazapados, a veces inconscientes, sutilmente perviven insertados en \u00e9l. Se hallan prestos a exteriorizarse a la primera de cambio, dominando al asceta, a menos que viva una oraci\u00f3n continua. Un temperamento impulsivo y otras manifestaciones caracterol\u00f3gicas provocaban muchos sufrimientos a Gertrudis que, como san Pablo advirti\u00f3, ve\u00eda que no hac\u00eda el bien que quer\u00eda sino el mal que no deseaba. Con todo, la apreciaci\u00f3n de rasgos no virtuosos en ella no le indujeron al des\u00e1nimo. Por el contrario, humildemente y de manera insistente oraba por su conversi\u00f3n; lo hizo en medio de la lucha que sostuvo contra sus tendencias a lo largo de su existencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pese a sus flaquezas, Dios la agraciaba con diversos favores, lo cual era incomprensible para ojos ajenos regidos por razones humanas, esas que no reparan en el misterio de los designios divinos. La victoria sobre la debilidad es fuente de fortaleza. Y aunque Gertrudis se sintiera empujada por un car\u00e1cter impetuoso y poco dado a la templanza, fue humilde, caritativa, sencilla, servicial, sensible hacia los d\u00e9biles que socorri\u00f3 con ternura, una persona accesible a todos, fiel observante de la regla y penitente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El 27 de enero de 1281 constituy\u00f3 el inicio de su despegue espiritual e intelectual. Se produjo despu\u00e9s de ver a un joven Jesucristo que le invitaba a cambiar de vida asegur\u00e1ndole que la asistir\u00eda conduci\u00e9ndola en ese camino. Desde ese momento, huyendo de la vanidad y desprendi\u00e9ndose de sus aficiones, se centr\u00f3 en alcanzar la uni\u00f3n con Dios, y comenz\u00f3 a profundizar en la Escritura, los santos Padres y la teolog\u00eda, abandonando otros intereses intelectuales. Ten\u00eda una dotes formidables para el estudio al que estaba dedicada muy especialmente. Se ha considerado que quiz\u00e1 esta atenci\u00f3n pudo influirle de forma inicial en su progreso espiritual, rest\u00e1ndole recogimiento. Pero tambi\u00e9n se ha hecho notar que debi\u00f3 ayudarle a neutralizar flaquezas, y preservarla de incurrir en otros errores personales, debidos a su fuerte temperamento, que hubieran podido conducirla por derroteros ajenos a la vida espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Lo cierto es que a esa primera revelaci\u00f3n siguieron otras comunicaciones y experiencias m\u00edsticas que le alentaban en su b\u00fasqueda de lo divino, mientras se esforzaba en progresar en la virtud, horrorizada por sus pecados y agraciada por el don de temor de Dios. Confundida, sinti\u00e9ndose cada vez m\u00e1s indigna de recibir tantos favores sobrenaturales porque se ve\u00eda fr\u00e1gil y pecadora, viv\u00eda con indecible conmoci\u00f3n que Dios le otorgara tal c\u00famulo de dones: \u00ab\u2026he aprovechado tan poco tus gracias que no puedo decidirme a creer que me hayan sido concedidas para m\u00ed sola, no pudiendo tu eterna sabidur\u00eda ser frustrada por alguien. Haz, por tanto, oh Dador de todo bien, que me has concedido gratuitamente dones tan inmerecidos, que, leyendo este escrito, el coraz\u00f3n de al menos uno de tus amigos se conmueva por el pensamiento de que el celo por las almas te ha inducido a dejar durante tanto tiempo una gema de valor tan inestimable en medio del fango abominable de mi coraz\u00f3n\u00bb. En los cinco tomos que comprenden sus Revelaciones plasm\u00f3 las gracias que recibi\u00f3; el segundo es de su autor\u00eda. Con rigor y fidelidad transmiti\u00f3 la fe en sus escritos, entre los que tambi\u00e9n se cuentan Heraldo del divino amor y sus excepcionales ejercicios espirituales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Fue agraciada, entre otros, con el don de milagros y de profec\u00eda. Se le otorg\u00f3 reposar su cabeza en la llaga del costado de Cristo oyendo el p\u00e1lpito de su divino coraz\u00f3n. Pero entre todos los favores que recayeron sobre ella, destac\u00f3 dos en particular con estas palabras: \u00abLos estigmas de tus saludables llagas que me imprimiste, como preciosas joyas, en el coraz\u00f3n, y la profunda y saludable herida de amor con que lo marcaste\u2026\u00bb. Y \u00abel de darme por Abogada a la sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda Madre Tuya, y de haberme recomendado a menudo a su afecto como el m\u00e1s fiel de los esposos podr\u00eda recomendar a su propia madre su esposa querida\u00bb. Gertrudis padeci\u00f3 muchas enfermedades. Muri\u00f3 el 17 de noviembre, bien de 1301 o de 1302. El 27 de enero de 1678 fue inscrita en el Martirologio Romano.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los claustros del monasterio de Helfta se fragu\u00f3 el itinerario espiritual de esta gran santa m\u00edstica benedictina nacida el 6 de enero de 1256, de la que no se puede proporcionar fehacientemente ni lugar de nacimiento ni nombre de &hellip; <a href=\"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5325\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33,20,37],"tags":[45],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5325"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5325"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5325\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}