{"id":5288,"date":"2016-10-26T23:56:49","date_gmt":"2016-10-26T22:56:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=5288"},"modified":"2016-10-26T23:57:48","modified_gmt":"2016-10-26T22:57:48","slug":"normas-sobre-la-sepultura-de-los-difuntos-y-conservacion-de-las-cenizas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=5288","title":{"rendered":"NORMAS SOBRE LA SEPULTURA DE LOS DIFUNTOS Y CONSERVACI\u00d3N DE LAS CENIZAS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/tienda.monasteriosahagun.es\/?attachment_id=2065\" rel=\"attachment wp-att-2065\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2065\" src=\"http:\/\/tienda.monasteriosahagun.es\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/JPII3.png\" alt=\"JPII3\" width=\"179\" height=\"238\" \/><\/a>La \u00a0Santa Seda\u00a0a trav\u00e9s de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe ha publicado un nuevo documento en el que se recuerdan las normas sobre la sepultura de los muertos y sobre todo la conservaci\u00f3n de las cenizas. As\u00ed, proh\u00edbe su dispersi\u00f3n \u00aben el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversi\u00f3n de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyer\u00eda o en otros art\u00edculos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A continuaci\u00f3n, el texto correcto de la instrucci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">1: Para resucitar con Cristo, es necesario morir con Cristo, es necesario \u00abdejar este cuerpo para ir a morar cerca del Se\u00f1or\u00bb (2 Co 5, 8). Con la Instrucci\u00f3n <em>Piam et constantem<\/em> del 5 de julio de 1963, el entonces Santo Oficio, estableci\u00f3 que \u00abla \u00a0Iglesiaaconseja vivamente la piadosa costumbre de sepultar el cad\u00e1ver de los difuntos\u00bb, pero agreg\u00f3 que la cremaci\u00f3n no es \u00abcontraria a ninguna verdad natural o sobrenatural\u00bb y que no se les negaran los sacramentos\u00a0y los funerales a los que hab\u00edan solicitado ser cremados, siempre que esta opci\u00f3n no obedezca a la \u00abnegaci\u00f3n de los dogmas cristianos o por odio contra la religi\u00f3n cat\u00f3lica y la Iglesia\u00bb . Este cambio de la disciplina eclesi\u00e1stica ha sido incorporado en el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico (1983) y en el C\u00f3digo de C\u00e1nones de las Iglesias Orientales (1990).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mientras tanto, la pr\u00e1ctica de la cremaci\u00f3n se ha difundido notablemente en muchos pa\u00edses, pero al mismo tiempo tambi\u00e9n se han propagado nuevas ideas en desacuerdo con la fe de la Iglesia. Despu\u00e9s de haber debidamente escuchado a la Congregaci\u00f3n para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el Consejo Pontificio para los Textos Legislativos y muchas Conferencias Episcopales y S\u00ednodos de los Obispos de las Iglesias Orientales, la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe ha considerado conveniente la publicaci\u00f3n de una nueva Instrucci\u00f3n, con el fin de reafirmar las razones doctrinales y pastorales para la preferencia de la sepultura de los cuerpos y de emanar normas relativas a la conservaci\u00f3n de las cenizas en el caso de la cremaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">2. La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es la verdad culminante de la fe cristiana, predicada como una parte esencial del Misterio pascual desde los or\u00edgenes del cristianismo: \u00abLes he trasmitido en primer lugar, lo que yo mismo recib\u00ed: Cristo muri\u00f3 por nuestros pecados, conforme a la Escritura. Fue sepultado y resucit\u00f3 al tercer d\u00eda, de acuerdo con la Escritura. Se apareci\u00f3 a Pedro y despu\u00e9s a los Doce\u00bb (1 Co 15,3-5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por su muerte y resurrecci\u00f3n, Cristo nos libera del pecado y nos da acceso a una nueva vida: \u00aba fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos\u2026 tambi\u00e9n nosotros vivamos una nueva vida\u00bb (Rm 6,4). Adem\u00e1s, el Cristo resucitado es principio y fuente de nuestra resurrecci\u00f3n futura: \u00abCristo resucit\u00f3 de entre los muertos, como primicia de los que durmieron\u2026 del mismo modo que en Ad\u00e1n mueren todos, as\u00ed tambi\u00e9n todos revivir\u00e1n en Cristo\u00bb (1 Co 15, 20- 22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si es verdad que Cristo nos resucitar\u00e1 en el \u00faltimo d\u00eda, tambi\u00e9n lo es, en cierto modo, que nosotros ya hemos resucitado con Cristo. En el Bautismo, de hecho, hemos sido sumergidos en la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo y asimilados sacramentalmente a \u00e9l: \u00abSepultados con \u00e9l en el bautismo, con \u00e9l hab\u00e9is resucitado por la fe en la acci\u00f3n de Dios, que le resucit\u00f3 de entre los muertos\u00bb (Col 2, 12). Unidos a Cristo por el Bautismo, los creyentes participan ya realmente en la vida celestial de Cristo resucitado (cf. Ef 2, 6).<\/p>\n<div id=\"div-gpt-ad-1460055153120-0\" class=\"ad-inline\" style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">Gracias a Cristo, la muerte cristiana tiene un sentido positivo. La visi\u00f3n cristiana de la muerte se expresa de modo privilegiado en la liturgia de la Iglesia: \u00abLa vida de los que en ti creemos, Se\u00f1or, no termina, se transforma: y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansi\u00f3n eterna en el cielo\u00bb. Por la muerte, el alma se separa del cuerpo, pero en la resurrecci\u00f3n Dios devolver\u00e1 la vida incorruptible a nuestro cuerpo transformado, reuni\u00e9ndolo con nuestra alma. Tambi\u00e9n en nuestros d\u00edas, la Iglesia est\u00e1 llamada a anunciar la fe en la resurrecci\u00f3n: \u00abLa resurrecci\u00f3n de los muertos es esperanza de los cristianos; somos cristianos por creer en ella\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">3. Siguiendo la antiqu\u00edsima tradici\u00f3n cristiana, la Iglesia recomienda insistentemente que los cuerpos de los difuntos sean sepultados en los cementerios u otros lugares sagrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la memoria de la muerte, sepultura y resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, misterio a la luz del cual se manifiesta el sentido cristiano de la muerte, la inhumaci\u00f3n es en primer lugar la forma m\u00e1s adecuada para expresar la fe y la esperanza en la resurrecci\u00f3n corporal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Iglesia, como madre acompa\u00f1a al cristiano durante su peregrinaci\u00f3n terrena, ofrece al Padre, en Cristo, el hijo de su gracia, y entregar\u00e1 sus restos mortales a la tierra con la esperanza de que resucitar\u00e1 en la gloria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Enterrando los cuerpos de los fieles difuntos, la Iglesia confirma su fe en la resurrecci\u00f3n de la carne, y pone de relieve la alta dignidad del cuerpo humano como parte integrante de la persona con la cual el cuerpo comparte la historia. No puede permitir, por lo tanto, actitudes y rituales que impliquen conceptos err\u00f3neos de la muerte, considerada como anulaci\u00f3n definitiva de la persona, o como momento de fusi\u00f3n con la Madre naturaleza o con el universo, o como una etapa en el proceso de re-encarnaci\u00f3n, o como la liberaci\u00f3n definitiva de la \u201cprisi\u00f3n\u201d del cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s, la sepultura en los cementerios u otros lugares sagrados responde adecuadamente a la compasi\u00f3n y el respeto debido a los cuerpos de los fieles difuntos, que mediante el Bautismo se han convertido en templo del Esp\u00edritu Santo y de los cuales, \u00abcomo herramientas y vasos, se ha servido piadosamente el Esp\u00edritu para llevar a cabo muchas obras buenas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tob\u00edas el justo es elogiado por los m\u00e9ritos adquiridos ante Dios por haber sepultado a los muertos, y la Iglesia considera la sepultura de los muertos como una obra de misericordia corporal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por \u00faltimo, la sepultura de los cuerpos de los fieles difuntos en los cementerios u otros lugares sagrados favorece el recuerdo y la oraci\u00f3n por los difuntos por parte de los familiares y de toda la comunidad cristiana, y la veneraci\u00f3n de los m\u00e1rtires y santos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mediante la sepultura de los cuerpos en los cementerios, en las iglesias o en las \u00e1reas a ellos dedicadas, la tradici\u00f3n cristiana ha custodiado la comuni\u00f3n entre los vivos y los muertos, y se ha opuesto a la tendencia a ocultar o privatizar el evento de la muerte y el significado que tiene para los cristianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">4. Cuando razones de tipo higi\u00e9nicas, econ\u00f3micas o sociales lleven a optar por la cremaci\u00f3n, \u00e9sta no debe ser contraria a la voluntad expresa o razonablemente presunta del fiel difunto, la Iglesia no ve razones doctrinales para evitar esta pr\u00e1ctica, ya que la cremaci\u00f3n del cad\u00e1ver no toca el alma y no impide a la omnipotencia divina resucitar el cuerpo y por lo tanto no contiene la negaci\u00f3n objetiva de la doctrina cristiana sobre la inmortalidad del alma y la resurrecci\u00f3n del cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Iglesia sigue prefiriendo la sepultura de los cuerpos, porque con ella se demuestra un mayor aprecio por los difuntos; sin embargo, la cremaci\u00f3n no est\u00e1 prohibida, \u00aba no ser que haya sido elegida por razones contrarias a la doctrina cristiana\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En ausencia de razones contrarias a la doctrina cristiana, la Iglesia, despu\u00e9s de la celebraci\u00f3n de las exequias, acompa\u00f1a la cremaci\u00f3n con especiales indicaciones lit\u00fargicas y pastorales, teniendo un cuidado particular para evitar cualquier tipo de esc\u00e1ndalo o indiferencia religiosa.<\/p>\n<div id=\"div-gpt-ad-1460055153120-1\" class=\"ad-inline-2\" style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">5. Si por razones leg\u00edtimas se opta por la cremaci\u00f3n del cad\u00e1ver, las cenizas del difunto, por regla general, deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una iglesia o en un \u00e1rea especialmente dedicada a tal fin por la autoridad eclesi\u00e1stica competente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde el principio, los cristianos han deseado que sus difuntos fueran objeto de oraciones y recuerdo de parte de la comunidad cristiana. Sus tumbas se convirtieron en lugares de oraci\u00f3n, recuerdo y reflexi\u00f3n. Los fieles difuntos son parte de la Iglesia, que cree en la comuni\u00f3n \u00abde los que peregrinan en la tierra, de los que se purifican despu\u00e9s de muertos y de los que gozan de la bienaventuranza celeste, y que todos se unen en una sola Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La conservaci\u00f3n de las cenizas en un lugar sagrado puede ayudar a reducir el riesgo de sustraer a los difuntos de la oraci\u00f3n y el recuerdo de los familiares y de la comunidad cristiana. As\u00ed, adem\u00e1s, se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generaci\u00f3n, as\u00ed como pr\u00e1cticas inconvenientes o supersticiosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">6. Por las razones mencionadas anteriormente, no est\u00e1 permitida la conservaci\u00f3n de las cenizas en el hogar. S\u00f3lo en casos de graves y excepcionales circunstancias, dependiendo de las condiciones culturales de car\u00e1cter local, el Ordinario, de acuerdo con la Conferencia Episcopal o con el S\u00ednodo de los Obispos de las Iglesias Orientales, puede conceder el permiso para conservar las cenizas en el hogar. Las cenizas, sin embargo, no pueden ser divididas entre los diferentes n\u00facleos familiares y se les debe asegurar respeto y condiciones adecuadas de conservaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">7. Para evitar cualquier malentendido pante\u00edsta, naturalista o nihilista, no sea permitida la dispersi\u00f3n de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversi\u00f3n de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyer\u00eda o en otros art\u00edculos, teniendo en cuenta que para estas formas de proceder no se pueden invocar razones higi\u00e9nicas, sociales o econ\u00f3micas que pueden motivar la opci\u00f3n de la cremaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">8. En el caso de que el difunto hubiera dispuesto la cremaci\u00f3n y la dispersi\u00f3n de sus cenizas en la naturaleza por razones contrarias a la fe cristiana, se le han de negar las exequias, de acuerdo con la norma del derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El <em>Sumo Pont\u00edfice Francisco, en audiencia concedida al infrascrito Cardenal Prefecto el 18 de marzo de 2016, ha aprobado la presente Instrucci\u00f3n, decidida en la Sesi\u00f3n Ordinaria de esta Congregaci\u00f3n el 2 de marzo de 2016, y ha ordenado su publicaci\u00f3n.<\/em> Roma, de la sede de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, 15 de agosto de 2016, Solemnidad de la Asunci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda.<\/p>\n<p><em><strong>\u00a0<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La \u00a0Santa Seda\u00a0a trav\u00e9s de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe ha publicado un nuevo documento en el que se recuerdan las normas sobre la sepultura de los muertos y sobre todo la conservaci\u00f3n de las cenizas. 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