{"id":4774,"date":"2015-10-14T16:28:06","date_gmt":"2015-10-14T15:28:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=4774"},"modified":"2015-10-14T16:28:06","modified_gmt":"2015-10-14T15:28:06","slug":"santificacion-union-con-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=4774","title":{"rendered":"SANTIFICACI\u00d3N = UNI\u00d3N CON DIOS"},"content":{"rendered":"<p>Dios, en su infinita bondad, concede tres dones\u00a0que se derivan de la uni\u00f3n con \u00c9l:\u00a0<strong><em>nos santifica, nos fecunda y nos hace<\/em>\u00a0<em>ofrenda<\/em>\u00a0<em>de<\/em>\u00a0alabanza\u00a0<em>agradable al Padre.<\/em>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En primer lugar, de la uni\u00f3n con Dios, se da como fruto nuestra\u00a0<strong>santificaci\u00f3n<\/strong>. Necesitamos vivir en nuestra\u00a0verdad\u00a0de hombres pecadores, peque\u00f1os y limitados.\u00a0<em>Hay que\u00a0vaciarnos de nosotros mismos y\u00a0presentarnos ante Dios desnudos, sin nada, deseosos de acogerlo como don.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dios no pide que vivamos en nuestra pobreza para dejarnos ah\u00ed, en el fango. No hubiera mandado a su Hijo solo para hacernos ver qu\u00e9 bajo hab\u00eda ca\u00eddo su m\u00e1s alta creaci\u00f3n. Fue alto el precio que pag\u00f3 y no est\u00e1 dispuesto a desperdiciar la sangre derramada por Cristo, su Hijo (1Pe. 1, 17-19).\u00a0<em>Dios nos quiere elevar, enriquecer, llenar.<\/em>\u00a0Nos quiere llevar a la plenitud de su dise\u00f1o de salvaci\u00f3n (Jn. 1, 16). Nos quiere crear de nuevo en Cristo Hijo, por la acci\u00f3n de su Esp\u00edritu. En definitiva nos quiere\u00a0santificar. \u201cNos ha elegido en \u00e9l antes de la fundaci\u00f3n del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor.\u201d Ef. 1, 4.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Coraz\u00f3n de Cristo est\u00e1 herido por la lanza de la que brota sangre y agua (Jn. 19, 34). La sangre y agua del costado es esa gracia sacramental\u00a0que progresivamente nos santifica. Ahora bien, para poder acoger esa sangre y que se convierta en la nuestra, el coraz\u00f3n tiene que estar\u00a0abierto.\u00a0<em>Nuestro coraz\u00f3n tambi\u00e9n tiene que ser herido<\/em>\u00a0por la espada que atraves\u00f3 el coraz\u00f3n de Mar\u00eda (Lc. 2, 35). Morir a nosotros mismos es lo que permite que la sangre\u00a0fluya\u00a0del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas al nuestro y viceversa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dios va transformando nuestro coraz\u00f3n. Arranca nuestro coraz\u00f3n de piedra y nos da un coraz\u00f3n de carne (Ez. 11, 19-20). La acci\u00f3n de Dios no es inmediata. El Esp\u00edritu Santo act\u00faa en el tiempo y realiza su obra\u00a0progresivamente. A veces lo m\u00e1s f\u00e1cil de cambiar es lo externo y si nos quedamos en un nivel superficial podr\u00eda bastar esta transformaci\u00f3n por fuera que es lo que el mundo ve. Sin embargo, la uni\u00f3n con Cristo Eucarist\u00eda nos va asemejando a \u00c9l desde dentro (Mc. 7, 15). Aquello que solo Dios conoce. Lo m\u00e1s ruin de nuestro interior. Dios quiere tocar ah\u00ed, lo m\u00e1s profundo, lo m\u00e1s arraigado y lo m\u00e1s dif\u00edcil de cambiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00c9l nos quiere conceder los mismos sentimientos del Hijo (Fil. 2, 5). Sentimientos que son internos y que tienen un reflejo en el comportamiento externo. Nos quiere conceder la humildad, la compasi\u00f3n y la misericordia\u00a0de su mismo Hijo. Tengamos paciencia y confiemos en la obra de Dios que es fiel a su promesa y no defrauda. \u00c9l es el primer interesado en nuestra santificaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"text-decoration: underline\"><strong>Oraci\u00f3n de uni\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando te veas unido a Cristo puedes repetir esta oraci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Esp\u00edritu santificador, hazme capaz de morir a m\u00ed mismo para poder recibir de Cristo su sangre que me santifica. Deseo ser uno con \u00c9l; identificarme con \u00c9l. Te pido que me unas a su Coraz\u00f3n Eucar\u00edstico, que es la fuente de donde mana el agua que me purifica y la sangre que hace blancas mis vestiduras. Mantenme unido a \u00c9l siempre.<\/em><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\"><strong>Frutos de la uni\u00f3n con Cristo\u00a0Eucarist\u00eda<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante la consagraci\u00f3n nos podemos unir \u00edntimamente a Cristo que se est\u00e1 ofreciendo en el altar. \u00bfQu\u00e9 valor tiene esta uni\u00f3n? \u00bfcu\u00e1l es el fin de la misma?\u00a0\u00bfqu\u00e9 frutos da?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Podemos decir que la uni\u00f3n con Jes\u00fas Eucarist\u00eda es un don\u00a0en s\u00ed mismo.\u00a0<em>No necesitamos nada m\u00e1s.<\/em>\u00a0Ese es el fin. Si toda nuestra vida cristiana no nos lleva al encuentro profundo con Dios, no vale para nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Podr\u00e1s ser un catedr\u00e1tico en teolog\u00eda pero si no te relacionas con el Dios que conoces no sirve de nada. Podr\u00e1s donar tu tiempo a los pobres y enfermos, pero si no descubres a Dios en ellos, caes en la filantrop\u00eda. Podr\u00e1s cumplir a la perfecci\u00f3n los mandamientos, pero si mediante ellos no te encuentras con tu Dios est\u00e1n vac\u00edos de sentido. Podr\u00e1s recibir una y otra vez los sacramentos, pero si no te unes a Dios a trav\u00e9s de ellos se convierten en rituales sin valor alguno (1Cor. 13, 1-3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"text-decoration: underline\"><strong>La uni\u00f3n de corazones<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El cielo, fin de nuestra vida terrena, es un profundo abrazo con Dios que dura eternamente. T\u00fa, hoy tienes la posibilidad de abrazarte a \u00c9l y\u00a0abandonarte\u00a0en sus brazos durante la consagraci\u00f3n a trav\u00e9s de la uni\u00f3n con \u00c9l dejando que te conceda su intimidad en el silencio. No pretendas nada maravilloso. Acepta que tu Dios es sencillo y peque\u00f1o.\u00a0<em>Desde tu banca en la<\/em>\u00a0Iglesia<em>, por tu<\/em>\u00a0<em>fe<\/em>\u00a0<em>sencilla, puedes recibir el don de los grandes m\u00edsticos: el don de la uni\u00f3n de corazones. El tuyo y el de \u00c9l en silencio.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Escucha las palabras que pronuncia el sacerdote: Tomad y comed todos de \u00e9l porque \u00e9ste es mi cuerpo, que ser\u00e1 entregado por vosotros. Es necesario que aceptes al Dios que se humilla y se abaja y se hace alimento por ti (Jn. 6, 35). Quiere vivir en ti y hacer de tu coraz\u00f3n su morada (Jn. 14, 23). Acepta su entrega y ofr\u00e9cete a \u00c9l, tu tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"text-decoration: underline\"><strong>Oraci\u00f3n en la elevaci\u00f3n de la hostia<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el momento en que el sacerdote eleva la hostia en el altar di:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Esp\u00edritu Santo ven a mi<\/em>\u00a0alma<em>.<\/em>\u00a0<em>Deseo<\/em>\u00a0<em>profundamente unirme en intimidad con el Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas que se encuentra en la Eucarist\u00eda. Realiza la uni\u00f3n de nuestros corazones y perm\u00edteme vivir as\u00ed mi d\u00eda ofreci\u00e9ndome y acogi\u00e9ndolo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dios, en su infinita bondad, concede tres dones\u00a0que se derivan de la uni\u00f3n con \u00c9l:\u00a0nos santifica, nos fecunda y nos hace\u00a0ofrenda\u00a0de\u00a0alabanza\u00a0agradable al Padre.\u00a0 En primer lugar, de la uni\u00f3n con Dios, se da como fruto nuestra\u00a0santificaci\u00f3n. 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