{"id":4722,"date":"2015-09-22T00:19:23","date_gmt":"2015-09-21T23:19:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=4722"},"modified":"2015-09-22T00:22:32","modified_gmt":"2015-09-21T23:22:32","slug":"el-pecado-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=4722","title":{"rendered":"EL PECADO &#8211; III"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Pecados de omisi\u00f3n<\/strong>.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Todos los d\u00edas pedimos al Se\u00f1or en la Misa que perdone nuestros pecados de \u00abpensamiento, palabra, obra u <em>omisi\u00f3n<\/em>\u00bb. <em>Estos pecados de omisi\u00f3n pueden ser muy graves<\/em>: vivir habitualmente desvinculado de la santa Misa, ignorar m\u00e1s o menos conscientemente la situaci\u00f3n de un familiar que necesita una ayuda con urgencia, no prestar suficiente atenci\u00f3n de amor al c\u00f3nyuge, centr\u00e1ndose durante los tiempos libres en alguna de las tant\u00edsimas aficiones que pueden cautivar a la persona; etc. Muchas veces los pecados de omisi\u00f3n van unidos a pecados de obra. En todo caso, al ser <em>omisiones<\/em>, con frecuencia no son advertidos por la conciencia, que capta con m\u00e1s facilidad los pecados de <em>obra<\/em> positiva.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Cristo se\u00f1ala y reprueba en varias ocasiones pecados que son de omisi\u00f3n<\/em>. Condena la higuera infructuosa (Mc 11,12-14, 20-21). Las v\u00edrgenes imprudentes de la par\u00e1bola no se ven privadas del banquete por pecado de comisi\u00f3n, sino de omisi\u00f3n (Mt 25,11-13). Igualmente es castigado el siervo que no emple\u00f3 debidamente su talento (Mt 25, 27-29). En el Juicio final el Se\u00f1or castiga por los muchos bienes que, pudiendo hacerlos, no fueron hechos (Mt 25, 41-46). El rico de la par\u00e1bola es condenado no por haber causado alg\u00fan mal al pobre L\u00e1zaro, sino por haberlo ignorado, teni\u00e9ndolo en la misma puerta de su casa, sin prestarle nunca ayuda (Lc 16,19-3 l). La omisi\u00f3n de aquellas buenas obras debidas en justicia o en caridad, que son posibles, ciertamente constituyen un pecado, un pecado de omisi\u00f3n. Esta verdad nos lleva a reafirmar otra verdad fundamental que le precede.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Las buenas obras son necesarias para la salvaci\u00f3n<\/strong>. Dice Jes\u00fas: \u00abSed perfectos, como perfecto es vuestro Padre celestial\u00bb (Mt 5,48). \u00abEn esto ser\u00e1 glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto, y as\u00ed ser\u00e9is disc\u00edpulos m\u00edos\u00bb (Jn 15,8). Nosotros,\u00a0 pues, como hijos de Dios, hemos de \u00abandar de una manera digna del Se\u00f1or, procurando serle gratos en todo, dando frutos de toda obra buena\u00bb (Col 1,10). Por lo dem\u00e1s, al final de los tiempos vendr\u00e1 el Se\u00f1or \u00abpara dar a cada uno seg\u00fan sus obras\u00bb (Ap 22,12; <em>cf. <\/em>Mt 25,19-46; Rm 14,10-12; 2Cor 5,10). Y entonces \u00absaldr\u00e1n los que han <em>obrado el bien<\/em>para la resurrecci\u00f3n de vida, y los que han <em>obrado el mal<\/em> para la resurrecci\u00f3n de condena\u00bb (Jn 5,29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>El cristiano est\u00e1 destinado a la perfecci\u00f3n\u00a0<\/strong>(<em>per-fectus<\/em>, de <em>per-facere<\/em>). En efecto, \u00abla operaci\u00f3n es el fin de las cosas creadas\u00bb (<em>STh<\/em>I,105,5), pues las potencias se perfeccionan actualiz\u00e1ndose en sus obras propias. Por eso los cristianos, cooperando con la acci\u00f3n de la gracia divina \u2013que es la que act\u00faa en la persona \u00abel querer y el obrar\u00bb (Flp 2,13)\u2013, alcanzamos la perfecci\u00f3n actuando las virtudes y dones en sus propias obras. Es f\u00e1cil de entenderlo: si no nos ejercit\u00e1ramos en las obras buenas, resistir\u00edamos la gracia de Dios, pues \u00c9l quiere fecundar nuestra libertad d\u00e1ndole una operosidad abundante, de modo que por ella lleguemos nosotros a la perfecci\u00f3n, y al mismo tiempo ocasionemos la de otros. \u00abAs\u00ed ha de lucir vuestra luz ante los hombres, para que viendo vuestras buenas obras glorifiquen a vuestro Padre, que est\u00e1 en los cielos\u00bb (Mt 5,16).<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Advirtamos, en todo caso, que cuando hablamos de <em>obras<\/em> nos referimos igualmente a las obras <em>externas<\/em>, que tienen expresi\u00f3n<em> f\u00edsica<\/em>, como a la realizaci\u00f3n de obras<em> internas<\/em>, de condici\u00f3n predominantemente<em> espiritual<\/em> \u2013como, por ejemplo, orar, perdonar una ofensa, renunciar a una reclamaci\u00f3n justa, acordarse de Dios al paso de las horas, etc.\u2013.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>El peligro de tener muchas palabras, y pocas obras <\/strong>siempre ha sido denunciado por los maestros espirituales, comenzando por los mismos Ap\u00f3stoles. <em>San Pedro<\/em> nos dice que Jes\u00fas \u00abpas\u00f3 haciendo el bien\u00bb (Hch 10,38). Y <em>San Pablo<\/em>: \u00abDios no reina cuando se habla, sino cuando se act\u00faa\u00bb (1 Cor 4,20). Y <em>San Juan<\/em>: \u00abNo amemos de palabra ni de boca, sino con obras y de verdad\u00bb (1Jn 3,18). Los pecados de omisi\u00f3n van directamente en contra de esa operosidad ben\u00e9fica, que no es sino docilidad a la gracia de Dios.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>San Juan de la Cruz<\/em> advierte que \u00abpara hallar a Dios de veras no basta s\u00f3lo<em> orar\u00a0<\/em>con el coraz\u00f3n y la lengua, sino que tambi\u00e9n, con eso, es menester <em>obrar<\/em> de su parte lo que es en s\u00ed. Muchos no querr\u00edan que les costase Dios m\u00e1s que <em>hablar<\/em>, y aun eso mal, y por El no quieren<em> hacer<\/em> casi nada que les cueste algo\u00bb (<em>C\u00e1ntico<\/em>3,2). <em>Santa Teresa<\/em> insiste siempre: \u00abVosotras, hijas, <em>diciendo y haciendo, palabras y obras<\/em>\u00bb (<em>Camino Perf.<\/em> 32,8). El amor que tenemos al Se\u00f1or ha de ser \u00abprobado por obras\u00bb (<em>3 Moradas<\/em> 1,7; <em>cf. Cuenta conc<\/em>. 51). \u00abObras quiere el Se\u00f1or\u00bb (<em>5 Moradas<\/em> 3,11). Y en la m\u00e1s alta perfecci\u00f3n cristiana no queda el cristiano inerte y quieto, sino que, por el contrario, es entonces cuando florece en cuantiosas y preciosas obras buenas: \u00abDe esto sirve este matrimonio espiritual, de que nazcan siempre obras, obras\u00bb (<em>7 Moradas<\/em> 4,6). Y lo mismo dice <em>Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas<\/em>: \u00ablos m\u00e1s bellos pensamientos nada son sin las obras\u00bb (<em>Manuscritos autobiog.<\/em> X,5).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>As\u00ed pues, la fe fiducial luterana, sin obras, es una fe muerta, <\/strong>sin caridad, pues si estuviera vivificada por la caridad, florecer\u00eda necesariamente en obras buenas. No es, por tanto, una fe salv\u00edfica: \u00abla fe, si no tiene obras, es de suyo muerta\u00bb (Sant 2,17).<\/p>\n<blockquote><p>La fe fiducial presuntamente salv\u00edfica es, pues, una caricatura de la <em>fe viva<\/em>cristiana, que es, bajo la acci\u00f3n de la gracia de Dios, \u00abla fe operante por la caridad\u00bb (Gal 5,6) . En efecto, \u00abno son justos ante Dios los que <em>oyen <\/em>la Ley, sino los que <em>cumplen<\/em> la Ley: \u00e9sos ser\u00e1n declarados justos\u00bb (Rm 2,13). Tampoco basta con clamar al Se\u00f1or, abandon\u00e1ndose pasivamente a su misericordia, pues \u00abno todo el que <em>dice<\/em> \u201c\u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or!\u201d entrar\u00e1 en el reino de los cielos, sino el que <em>hace<\/em> la voluntad de mi Padre, que est\u00e1 en los cielos\u00bb (Mt 7,21).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pues bien, el campo cat\u00f3lico de trigo no est\u00e1 hoy libre de la ciza\u00f1a luterana<\/strong>. Cuando un cristiano deja de ir a Misa, cuando la comuni\u00f3n frecuente no va acompa\u00f1ada de la confesi\u00f3n frecuente, cuando la absoluci\u00f3n sacramental se imparte y se recibe sin esperanza real de conversi\u00f3n, como una <em>imputaci\u00f3n extr\u00ednseca<\/em> de justicia, cuando tantos creyentes viven tranquilamente en el pecado mortal habitual \u2013adulterio o lo que sea\u2013, <em>confiados<\/em> a la misericordia de Dios, que es tan bueno, \u00bfno estamos con Lutero ante una vivencia <em>fiducial de la fe<\/em>? \u00bfNo se da, aunque sea calladamente, una instalaci\u00f3n pac\u00edfica en el <em>simul peccator et iustus<\/em>?.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">sacerdote: don J M\u00aa Iraburu<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pecados de omisi\u00f3n. Todos los d\u00edas pedimos al Se\u00f1or en la Misa que perdone nuestros pecados de \u00abpensamiento, palabra, obra u omisi\u00f3n\u00bb. Estos pecados de omisi\u00f3n pueden ser muy graves: vivir habitualmente desvinculado de la santa Misa, ignorar m\u00e1s o &hellip; <a href=\"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=4722\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4722"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4722"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4722\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}