{"id":3074,"date":"2012-12-27T00:37:30","date_gmt":"2012-12-26T23:37:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=3074"},"modified":"2012-12-27T10:48:47","modified_gmt":"2012-12-27T09:48:47","slug":"la-guerra-de-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=3074","title":{"rendered":"La guerra de Navidad"},"content":{"rendered":"<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3082 alignleft\" alt=\"m4\" src=\"http:\/\/tienda.monasteriosahagun.es\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/m4.jpg\" width=\"296\" height=\"400\" \/><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00abLas campanas que celebran el nacimiento del Ni\u00f1o suenan como ca\u00f1onazos\u00bb<\/strong> (<em>Chesterton<\/em>\u00a0)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordaba Chesterton que la Navidad es una guerra sin cuartel. Este sentido guerrero de la Navidad ha sido bobaliconamente eludido, primero por los propios cristianos, que han querido convertirla en una fiesta p\u00e1nfila y merengosa, olvidando su sentido teol\u00f3gico m\u00e1s profundo; y, por supuesto, este olvido ha sido aprovechado por los falsificadores de la Navidad, que quieren a la gente cloroformizada y pac\u00edfica, n\u00e1ufraga en un oc\u00e9ano de calma chicha, de sosiego tontorr\u00f3n, de paz lobotomizada. \u00abCalma\u00bb, \u00absosiego\u00bb, \u00abpaz\u00bb son las palabras que se repiten, con obstinaci\u00f3n mani\u00e1tica, en los letreros luminosos que iluminan la madrile\u00f1a calle de Vel\u00e1zquez, que son algo as\u00ed como el ensalmo hipn\u00f3tico que los falsificadores de la Navidad lanzan a la multitud cretinizada, mientras ellos la celebran a su manera. Y la manera en que la celebran es la misma en que la celebr\u00f3 Herodes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que la Navidad es una subversi\u00f3n del universo; y toda subversi\u00f3n es un trastorno de las jerarqu\u00edas establecidas. Quien mejor lo entendi\u00f3 fue Herodes, que de repente sinti\u00f3 que los cimientos de su palacio se tambaleaban, removidos por el nacimiento de aquel misterioso rival que hab\u00eda venido a arrebatarle el cetro; y respondi\u00f3 a la provocaci\u00f3n con la ira de un monarca despose\u00eddo. Pero la ira de Herodes es trasunto de la ira de otro monarca de rango superior, aquel que en el G\u00e9nesis se nos hab\u00eda pintado bajo la figura de una serpiente. Este monarca disfrutaba de su posesi\u00f3n con pac\u00edfico deleite: hab\u00eda conseguido que la criatura predilecta de su enemigo, a la que le hab\u00eda sido concedido el dominio de la Creaci\u00f3n, se manchara con los apetitos m\u00e1s s\u00f3rdidos y despreciables, entreg\u00e1ndose a la traici\u00f3n de los nobles ideales que le hab\u00edan sido esculpidos en el coraz\u00f3n por la mano divina. Y, de repente, esa criatura envilecida por el pecado se convert\u00eda en recipiente divino. \u00bfCabe concebir mayor subversi\u00f3n? \u00a1Dios reafirmaba su alianza con el hombre adoptando su figura, Dios se rebajaba a habitar en ese nido de inmundicias que la serpiente cre\u00eda haber contaminado para siempre! Y, adem\u00e1s, no lo hac\u00eda bajando en gloria y majestad del cielo, ni adoptando una forma vagamente antropom\u00f3rfica, como ocurr\u00eda en las mitolog\u00edas paganas, sino que se gestaba en el vientre de una mujer, se amamantaba en los pechos de una mujer, se cobijaba aterido e inerme en el regazo de una mujer. La nueva alianza de Dios con el hombre, que se sella en la Cruz, se inicia en el vientre de una mujer; y el vientre de la mujer se convierte, desde entonces, en el epicentro de una guerra sin cuartel que se inicia el d\u00eda de Navidad y que se mantendr\u00e1 hasta el fin de los tiempos, cuando la monarqu\u00eda de la antigua serpiente sea derribada de un soplo: <em><strong>\u00abPongo eterna enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya\u00bb.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez que un ni\u00f1o es concebido, se rememora aquella nueva alianza que Dios entabl\u00f3 con los hombres; cada vez que un ni\u00f1o es concebido se tambalean los cimientos del palacio donde mora Herodes. Y la guerra que se declar\u00f3 en la noche de Navidad, cuando Dios os\u00f3 arrebatar a su Enemigo un territorio que \u00e9ste cre\u00eda conquistado para siempre, es la misma guerra que se sigue desenvolviendo ante nuestros ojos, a poco que apartemos las lega\u00f1as de la \u00abcalma\u00bb y el \u00absosiego\u00bb y la \u00abpaz\u00bb con que los falsificadores de la Navidad pretenden entorpecer nuestra visi\u00f3n. Herodes sigue celebrando la Navidad combatiendo la descendencia de la mujer en su propio vientre; y se vale de leyes inicuas que reafirman su mandato. La guerra de la Navidad se sigue cobrando inocentes; y las campanas que celebran el nacimiento de Dios resuenen en la noche como ca\u00f1onazos, desafiando el poder de las tinieblas.<\/p>\n<address style=\"text-align: justify;\"><em>Art\u00edculo de J. Manuel de Prada<\/em><\/address>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLas campanas que celebran el nacimiento del Ni\u00f1o suenan como ca\u00f1onazos\u00bb (Chesterton\u00a0) Recordaba Chesterton que la Navidad es una guerra sin cuartel. Este sentido guerrero de la Navidad ha sido bobaliconamente eludido, primero por los propios cristianos, que han querido &hellip; <a href=\"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=3074\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3074"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3074"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3074\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}