{"id":1124,"date":"2010-04-18T10:55:27","date_gmt":"2010-04-18T09:55:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.monasteriosantacruz.com\/blog\/?p=1124"},"modified":"2010-04-19T14:37:15","modified_gmt":"2010-04-19T13:37:15","slug":"mensaje-del-santo-padre-benedicto-xvi-por-las-vocaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=1124","title":{"rendered":"Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI por las vocaciones"},"content":{"rendered":"<h5>\u00abEl testimonio suscita vocaciones\u00bb<\/h5>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Venerados Hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio;<br \/>\nqueridos hermanos y hermanas<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">La 47 Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones, que se celebrar\u00e1 en el IV domingo de Pascua, domingo del \u201cBuen Pastor\u201d, el 25 de abril de 2010, me ofrece la oportunidad de proponer a vuestra reflexi\u00f3n un tema en sinton\u00eda con el A\u00f1o Sacerdotal: El testimonio suscita vocaciones. La fecundidad de la propuesta vocacional, en efecto, depende primariamente de la acci\u00f3n gratuita de Dios, pero, como confirma la experiencia pastoral, est\u00e1 favorecida tambi\u00e9n por la cualidad y la riqueza del testimonio personal y comunitario de cuantos han respondido ya a la llamada del Se\u00f1or en el ministerio sacerdotal y en la vida consagrada, puesto que su testimonio puede suscitar en otros el deseo de corresponder con generosidad a la llamada de Cristo. Este tema est\u00e1, pues, estrechamente unido a la vida y a la misi\u00f3n de los sacerdotes y de los consagrados. Por tanto, quisiera invitar a todos los que el Se\u00f1or ha llamado a trabajar en su vi\u00f1a a renovar su fiel respuesta, sobre todo en este A\u00f1o Sacerdotal, que he convocado con ocasi\u00f3n del 150 aniversario de la muerte de san Juan Mar\u00eda Vianney, el Cura de Ars, modelo siempre actual de presb\u00edtero y de p\u00e1rroco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1131\" title=\"Vocaci\u00f3n juvenil\" src=\"http:\/\/tienda.monasteriosahagun.es\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/1050.vocaci\u00f3n-juvenil.jpg\" alt=\"\" width=\"321\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/1050.vocaci\u00f3n-juvenil.jpg 321w, https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/1050.vocaci\u00f3n-juvenil-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 321px) 100vw, 321px\" \/>Ya en el Antiguo Testamento los profetas eran conscientes de estar llamados a dar testimonio con su vida de lo que anunciaban, dispuestos a afrontar incluso la incomprensi\u00f3n, el rechazo, la persecuci\u00f3n. La misi\u00f3n que Dios les hab\u00eda confiado los implicaba completamente, como un incontenible \u201cfuego ardiente\u201d en el coraz\u00f3n (cf. Jr 20, 9), y por eso estaban dispuestos a entregar al Se\u00f1or no solamente la voz, sino toda su existencia. En la plenitud de los tiempos, ser\u00e1 Jes\u00fas, el enviado del Padre (cf. Jn 5, 36), el que con su misi\u00f3n dar\u00e1 testimonio del amor de Dios hacia todos los hombres, sin distinci\u00f3n, con especial atenci\u00f3n a los \u00faltimos, a los pecadores, a los marginados, a los pobres. \u00c9l es el Testigo por excelencia de Dios y de su deseo de que todos se salven. En la aurora de los tiempos nuevos, Juan Bautista, con una vida enteramente entregada a preparar el camino a Cristo, da testimonio de que en el Hijo de Mar\u00eda de Nazaret se cumplen las promesas de Dios. Cuando lo ve acercarse al r\u00edo Jord\u00e1n, donde estaba bautizando, lo muestra a sus disc\u00edpulos como \u201cel Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo\u201d (Jn 1, 29). Su testimonio es tan fecundo, que dos de sus disc\u00edpulos \u201coy\u00e9ndole decir esto, siguieron a Jes\u00fas\u201d (Jn 1, 37).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n la vocaci\u00f3n de Pedro, seg\u00fan escribe el evangelista Juan, pasa a trav\u00e9s del testimonio de su hermano Andr\u00e9s, el cual, despu\u00e9s de haber encontrado al Maestro y haber respondido a la invitaci\u00f3n de permanecer con \u00c9l, siente la necesidad de comunicarle inmediatamente lo que ha descubierto en su \u201cpermanecer\u201d con el Se\u00f1or: \u201cHemos encontrado al Mes\u00edas \u2014que quiere decir Cristo\u2014 y lo llev\u00f3 a Jes\u00fas\u201d (Jn 1, 41-42). Lo mismo sucede con Natanael, Bartolom\u00e9, gracias al testimonio de otro disc\u00edpulo, Felipe, el cual comunica con alegr\u00eda su gran descubrimiento: \u201cHemos encontrado a aquel de quien escribi\u00f3 Mois\u00e9s, en el libro de la ley, y del que hablaron los Profetas: es Jes\u00fas, el hijo de Jos\u00e9, el de Nazaret\u201d (Jn 1, 45). La iniciativa libre y gratuita de Dios encuentra e interpela la responsabilidad humana de cuantos acogen su invitaci\u00f3n para convertirse con su propio testimonio en instrumentos de la llamada divina. Esto acontece tambi\u00e9n hoy en la Iglesia: Dios se sirve del testimonio de los sacerdotes, fieles a su misi\u00f3n, para suscitar nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas al servicio del Pueblo de Dios. Por esta raz\u00f3n deseo se\u00f1alar tres aspectos de la vida del presb\u00edtero, que considero esenciales para un testimonio sacerdotal eficaz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Elemento fundamental y reconocible de toda vocaci\u00f3n al sacerdocio y a la vida consagrada es la amistad con Cristo. Jes\u00fas viv\u00eda en constante uni\u00f3n con el Padre, y esto era lo que suscitaba en los disc\u00edpulos el deseo de vivir la misma experiencia, aprendiendo de \u00c9l la comuni\u00f3n y el di\u00e1logo incesante con Dios. Si el sacerdote es el \u201chombre de Dios\u201d, que pertenece a Dios y que ayuda a conocerlo y amarlo, no puede dejar de cultivar una profunda intimidad con \u00c9l, permanecer en su amor, dedicando tiempo a la escucha de su Palabra. La oraci\u00f3n es el primer testimonio que suscita vocaciones. Como el ap\u00f3stol Andr\u00e9s, que comunica a su hermano haber conocido al Maestro, igualmente quien quiere ser disc\u00edpulo y testigo de Cristo debe haberlo \u201cvisto\u201d personalmente, debe haberlo conocido, debe haber aprendido a amarlo y a estar con \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto de la consagraci\u00f3n sacerdotal y de la vida religiosa es el don total de s\u00ed mismo a Dios. Escribe el ap\u00f3stol Juan: \u201cEn esto hemos conocido lo que es el amor: en que \u00e9l ha dado su vida por nosotros. Tambi\u00e9n nosotros debemos dar la vida por los hermanos\u201d (1 Jn 3, 16). Con estas palabras, el ap\u00f3stol invita a los disc\u00edpulos a entrar en la misma l\u00f3gica de Jes\u00fas que, a lo largo de su existencia, ha cumplido la voluntad del Padre hasta el don supremo de s\u00ed mismo en la cruz. Se manifiesta aqu\u00ed la misericordia de Dios en toda su plenitud; amor misericordioso que ha vencido las tinieblas del mal, del pecado y de la muerte. La imagen de Jes\u00fas que en la \u00daltima Cena se levanta de la mesa, se quita el manto, toma una toalla, se la ci\u00f1e a la cintura y se inclina para lavar los pies a los ap\u00f3stoles, expresa el sentido del servicio y del don manifestados en su entera existencia, en obediencia a la voluntad del Padre (cfr Jn 13, 3-15). Siguiendo a Jes\u00fas, quien ha sido llamado a la vida de especial consagraci\u00f3n debe esforzarse en dar testimonio del don total de s\u00ed mismo a Dios. De ah\u00ed brota la capacidad de darse luego a los que la Providencia le conf\u00ede en el ministerio pastoral, con entrega plena, continua y fiel, y con la alegr\u00eda de hacerse compa\u00f1ero de camino de tantos hermanos, para que se abran al encuentro con Cristo y su Palabra se convierta en luz en su sendero. La historia de cada vocaci\u00f3n va unida casi siempre con el testimonio de un sacerdote que vive con alegr\u00eda el don de s\u00ed mismo a los hermanos por el Reino de los Cielos. Y esto porque la cercan\u00eda y la palabra de un sacerdote son capaces de suscitar interrogantes y conducir a decisiones incluso definitivas (cf. Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal, Pastores dabo vobis, 39).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1130\" title=\"J\u00f3venes en la plaza de San Pedro\" src=\"http:\/\/tienda.monasteriosahagun.es\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/Miles_jovenes.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/Miles_jovenes.jpg 400w, https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/Miles_jovenes-150x150.jpg 150w, https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/Miles_jovenes-240x240.jpg 240w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Por \u00faltimo, un tercer aspecto que no puede dejar de caracterizar al sacerdote y a la persona consagrada es el vivir la comuni\u00f3n. Jes\u00fas indic\u00f3, como signo distintivo de quien quiere ser su disc\u00edpulo, la profunda comuni\u00f3n en el amor: \u201cPor el amor que os teng\u00e1is los unos a los otros reconocer\u00e1n todos que sois disc\u00edpulos m\u00edos\u201d (Jn 13, 35). De manera especial, el sacerdote debe ser hombre de comuni\u00f3n, abierto a todos, capaz de caminar unido con toda la grey que la bondad del Se\u00f1or le ha confiado, ayudando a superar divisiones, a reparar fracturas, a suavizar contrastes e incomprensiones, a perdonar ofensas. En julio de 2005, en el encuentro con el Clero de Aosta, tuve la oportunidad de decir que si los j\u00f3venes ven sacerdotes muy aislados y tristes, no se sienten animados a seguir su ejemplo. Se sienten indecisos cuando se les hace creer que \u00e9se es el futuro de un sacerdote. En cambio, es importante llevar una vida indivisa, que muestre la belleza de ser sacerdote. Entonces, el joven dir\u00e1:\u00bbs\u00ed, este puede ser un futuro tambi\u00e9n para m\u00ed, as\u00ed se puede vivir\u00bb (Insegnamenti I, [2005], 354). El Concilio Vaticano II, refiri\u00e9ndose al testimonio que suscita vocaciones, subraya el ejemplo de caridad y de colaboraci\u00f3n fraterna que deben ofrecer los sacerdotes (cf. Optatam totius, 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me es grato recordar lo que escribi\u00f3 mi venerado Predecesor Juan Pablo II: \u201cLa vida misma de los presb\u00edteros, su entrega incondicional a la grey de Dios, su testimonio de servicio amoroso al Se\u00f1or y a su Iglesia \u2014un testimonio sellado con la opci\u00f3n por la cruz, acogida en la esperanza y en el gozo pascual\u2014, su concordia fraterna y su celo por la evangelizaci\u00f3n del mundo, son el factor primero y m\u00e1s persuasivo de fecundidad vocacional\u201d (Pastores dabo vobis, 41). Se podr\u00eda decir que las vocaciones sacerdotales nacen del contacto con los sacerdotes, casi como un patrimonio precioso comunicado con la palabra, el ejemplo y la vida entera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto vale tambi\u00e9n para la vida consagrada. La existencia misma de los religiosos y de las religiosas habla del amor de Cristo, cuando le siguen con plena fidelidad al Evangelio y asumen con alegr\u00eda sus criterios de juicio y conducta. Llegan a ser \u201csigno de contradicci\u00f3n\u201d para el mundo, cuya l\u00f3gica est\u00e1 inspirada muchas veces por el materialismo, el ego\u00edsmo y el individualismo. Su fidelidad y la fuerza de su testimonio, porque se dejan conquistar por Dios renunciando a s\u00ed mismos, sigue suscitando en el alma de muchos j\u00f3venes el deseo de seguir a Cristo para siempre, generosa y totalmente. Imitar a Cristo casto, pobre y obediente, e identificarse con \u00c9l: he aqu\u00ed el ideal de la vida consagrada, testimonio de la primac\u00eda absoluta de Dios en la vida y en la historia de los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo presb\u00edtero, todo consagrado y toda consagrada, fieles a su vocaci\u00f3n, transmiten la alegr\u00eda de servir a Cristo, e invitan a todos los cristianos a responder a la llamada universal a la santidad. Por tanto, para promover las vocaciones espec\u00edficas al ministerio sacerdotal y a la vida religiosa, para hacer m\u00e1s vigoroso e incisivo el anuncio vocacional, es indispensable el ejemplo de todos los que ya han dicho su \u201cs\u00ed\u201d a Dios y al proyecto de vida que \u00c9l tiene sobre cada uno. El testimonio personal, hecho de elecciones existenciales y concretas, animar\u00e1 a los j\u00f3venes a tomar decisiones comprometidas que determinen su futuro. Para ayudarles es necesario el arte del encuentro y del di\u00e1logo capaz de iluminarles y acompa\u00f1arles, a trav\u00e9s sobre todo de la ejemplaridad de la existencia vivida como vocaci\u00f3n. As\u00ed lo hizo el Santo Cura de Ars, el cual, siempre en contacto con sus parroquianos, \u201cense\u00f1aba, sobre todo, con el testimonio de su vida. De su ejemplo aprend\u00edan los fieles a orar\u201d (Carta para la convocaci\u00f3n del A\u00f1o Sacerdotal, 16 junio 2009).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que esta Jornada Mundial ofrezca de nuevo una preciosa oportunidad a muchos j\u00f3venes para reflexionar sobre su vocaci\u00f3n, entreg\u00e1ndose a ella con sencillez, confianza y plena disponibilidad. Que la Virgen Mar\u00eda, Madre de la Iglesia, custodie hasta el m\u00e1s peque\u00f1o germen de vocaci\u00f3n en el coraz\u00f3n de quienes el Se\u00f1or llama a seguirle m\u00e1s de cerca, hasta que se convierta en \u00e1rbol frondoso, colmado de frutos para bien de la Iglesia y de toda la humanidad. Rezo por esta intenci\u00f3n, a la vez que imparto a todos la Bendici\u00f3n Apost\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vaticano, 13 de noviembre de 2009<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl testimonio suscita vocaciones\u00bb Venerados Hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio; queridos hermanos y hermanas La 47 Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones, que se celebrar\u00e1 en el IV domingo de Pascua, domingo del \u201cBuen Pastor\u201d, el &hellip; <a href=\"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/?p=1124\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[50],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1124"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1124"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1124\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.monasteriosantacruz.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}